Mendoza Martes, 31 de julio de 2018

El fiscal removido había sido bochado en un examen de homicidios

Adrian Frick ejercía como sustituto y rindió mal el concurso para ganar ese puesto. La mesa examinadora cuestionó su conocimiento jurídico.

Cambio y fuera. El fiscal sustituto que llevó adelante la mayoría de las medidas en la investigación del crimen de la empresaria Norma Carleti, asesinada de más de 50 puñaladas el 5 de marzo en Tunuyán, terminó desplazado del cargo y reciclado a su función original de ayudante fiscal, por decisión del jefe de los fiscales, el procurador de la Corte Alejandro Gullé.

En cuatro meses, Adrián Frick, quien cumplía las funciones de fiscal pero que no es fiscal sino ayudante, ya que no ha obtenido el puesto por concurso, protagonizó en los estrados y en los medios múltiples polémicas y denuncias en su contra de los abogados defensores de los sospechosos, que le reprocharon violaciones varias en el proceso judicial por las medidas que impulsó.

Frick imputó y detuvo al empresario y ex legislador Leonardo Hisa (ex marido de Carleti), acusándolo de ser el instigador del homicidio agravado de la mujer; esto es en el caso concreto, influir en otra persona para que mate a la mujer a cambio de dinero, conducta que se pena con condena única de prisión perpetua.

Esa hipótesis de la imputación fue reforzada además con un cuestionado audio obtenido en la cárcel, en el que el acusado principal, Kevin Guerrero, decía que Hisa le había pedido a su padre, Juan Carlos Guerrero (también detenido), que buscara a alguien para matar a Carleti, gestión que nunca se concretó porque según el audio que se usó para extorsionar al acusado, Kevin decidió por su cuenta asesinar a la empresaria, sin advertir ni acordar nada con Hisa, a quien después le daría la novedad y a le reclamaría una suma de dinero.

Tema similar: desaprobado

La figura de instigación en homicidio agravado por la que el fiscal sustituto acusó a Hisa fue uno de los temas por los que Adrián Frick fue bochado por el Consejo de la Magistratura, el 5 de julio pasado, en el examen que rindió para competir por el cargo de fiscal de Instrucción, que hasta ayer ejercía de hecho.

Cabe aclarar: la mesa examinadora no lo evaluó a Frick sobre el caso Carleti sino sobre otros casos que se utilizan para rendir, en los que aparecen los mismos delitos u otros similares, con el fin de ver el desempeño de quienes aspiran al puesto.

Los evaluadores desaprobaron a Frick y concluyeron: "No conoce la estructura del delito de homicidio agravado. Tampoco conoce debidamente actos preparatorios y ejecutivos y la figura del instigador", justamente las imputaciones que dan vuelta contra Hisa y otros acusados.

"No evalúa correctamente -continuaron- el valor probatorio de grabación de audio". Otra similitud con la investigación de Carleti.

Y siguen: "Aplica incorrectamente en el caso de homicidio las figuras típicas. Desconoce error en las causas. Falta de fundamentación debida. Contestó sólo cuatro casos de los diez. Falta de adecuado lenguaje técnico. No evalúa en doctrina y teoría la definición de reiteración y reincidencia. Desconoce el alcance de la ejecución parcial. Califica de homicidio premeditado cuando no hay acuerdo previo. Califica en poblado y en banda y sólo hay dos sujetos. Confunde causa de justificación y excusa absolutoria. Confunde bienes jurídicos en delitos de sedición".

Como si fuera poco, la mesa examinadora la integraban, entre otros, el fiscal adjunto del Ministerio Público, Gonzalo Nazar, quien es superior de Frick a todos los efectos.

No es un pecado ser desaprobado en un examen para un cargo de la magistratura. Muchos jueces y fiscales aun con alto conocimiento han pasado por eso.

En el derecho como en la medicina hay especialidades. Así como un cirujano no hace pediatría porque desconoce esa área específica, del mismo modo un penalista no se pone a atender demandas laborales porque termina estrellado.

Contundente, la mesa examinadora del Consejo de la Magistratura le dijo a Frick que tiene que estudiar mucho más derecho penal para poder ser fiscal.

El escándalo es que ya estaba ejerciendo esa función y tomando decisiones sobre uno de los asesinatos más conmocionantes de Mendoza en la última década.

Pero además, el derrotero de Frick en el caso Carleti tuvo momentos muy inusuales.

El abogado Daniel Sosa Arditi, defensor de Hisa, denunció penalmente a Frick en plena investigación por hacer allanamientos ilegales, esconder prueba, abusar de su autoridad y falsear el contenido de documentación judicial. Esa denuncia no ha sido aún investigada por el Ministerio Público Fiscal.

Otro incidente muy comentado en los tribunales fue cuando se discutió por primera vez ante el juez Oscar Balmes si el empresario Hisa iba o no a prisión.

El fiscal Javier Pascua, enviado allí en calidad de jefe, le solicitó al juez la prisión domiciliaria para Hisa.

Pero sorpresivamente Frick, quien acompañaba a su superior Pascua, se opuso y reclamó la prisión efectiva, tras las rejas. El juez, en una decisión inédita, hizo lugar al pedido del fiscal sustituto.

Cuestionado por su formación, Frick quedó fuera de juego en el caso Carleti a pesar de que los jueces de Garantías y de Apelaciones ratificaron las medidas del caso que tomó.

Quien Sigue. Tunuyán no tiene fiscal y se está a la espera de cumplir con el concurso del cargo para designar un titular. Por esa razón el Ministerio Público nombró como fiscal sustituto a Jorge Quiroga, quien irá en remplazo de Adrián Frick y actuará en la causa del crimen de Norma Carleti.