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Para los psicólogos, la discapacitada no tiene afectada su comprensión ni su decisión. Esto exime al leico consagrado de una causa penal.

El diácono de Junín no deberá responder ante la Justicia penal porque “ella tiene comprensión"

Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

El diácono no deberá responder ante la Justicia penal. Al menos así se desprende del resultado de los peritajes psiquiátricos efectuados a la mujer con discapacidad mental con quien el integrante de la Iglesia Católica mantenía un romance.

“Ella tiene comprensión y dominio de sus actos. Entiende qué es bueno y qué es malo y puede decidir qué quiere hacer o dejar de hacer”. Así resumió una fuente judicial el informe que elaboraron los peritos que  evaluaron la condición mental de la mujer de 36 años, feligresa de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de este departamento, cuyas facultades mentales presentan una leve disminución y que recibía, según su familia, cartas manuscritas y mensajes de texto de altísimo contenido sexual de parte del hombre de 68 años. “Hasta ahora no surge nada que justifique una sola imputación en contra del hombre. Sólo puede haber un cuestionamiento moral, que a la indicó la misma voz. La familia de la mujer descubrió la relación entre ella y el diácono cuando, primero, detectó mensajes en su teléfono celular y luego los manuscritos. Los textos tenían un fuerte contenido sexual, por lo que decidieron denunciar el caso en la Oficina Fiscal y también en el Arzobispado, interpretando que la mujer no tenía capacidad para discernir debido a su incapacidad y también que el diácono había hecho uso de su relación de poder sobre la mujer, para seducirla. “Enamorada” Ahora, con las conclusiones psicológicas en poder de la Unidad Fiscal 1 de Rivadavia-Junín, cualquier posible acusación contra el diácono parece haber perdido peso. La protagonista del caso no sólo confirmó ante los  peritos que tiene capacidad de razonamiento y de decisión suficientes como para consentir una relación sino que también les confesó que entre ella y el diácono existe un fuerte vínculo afectivo. Incluso les relató cómo era esa  relación y cómo hacían para verse sin despertar comentarios en el pueblo. Contó que la gran mayoría de estos encuentros se producían en la misma Iglesia y que ella solía ingresar por una puerta secundaria para no ser vista por los indiscretos. Además el mismo diácono le habría reconocido a la familia de la mujer esa relación y él con sus supuestos mensajes y cartas también aceptó el vínculo amoroso y sexual. Entre tanto el Arzobispado continúa con sus diligencias para establecer qué corresponde hacer en este caso. En un comunicado oficial emitido días atrás por la Secretaría Pastoral del Arzobispado de Mendoza se indicó que se recibió “con dolor la noticia de supuestas conductas irregulares de un diácono permanente de nuestra arquidiócesis hacia una integrante de la comunidad parroquial” y que “se ha iniciado la investigación preliminar según el Código de Derecho Canónico, la cual será remitida a la Congregación de Doctrina de la Fe”, del Vaticano, y se subrayó que ese “es el único órgano competente para llevar adelante esta situación, según la legislación eclesial”. Además se sostuvo que el Arzobispado “lamenta profundamente el daño causado a la persona involucrada y a su familia, a la familia del diácono permanente y a todos los fieles de la comunidad eclesial”. La Iglesia decide En el arzobispado. La familia de la mujer de 36 años llevó el caso a la Curia de la Iglesia mendocina para que traslade al diácono a un nuevo destino laboral. Proceso canónico. Es una pesquisa interna que rige en la Iglesia, muy cuestionada porque excluye a las personas que se declaran víctimas de los religiosos.

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