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La curia asegura que investiga la situación de un servidor permanente de la Arquidiócesis, quien habría abusado de una mujer que tiene una discapacidad mental.

El Arzobispado dice sentir “dolor” por el caso que involucra a un diácono

Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

La Secretaría Pastoral del Arzobispado de Mendoza indicó ayer que recibieron “con dolor” la noticia de que un diácono de Junín fue denunciado por supuesto acoso sexual contra una feligresa de la parroquia de Junín. Además, señaló que se inició la investigación para establecer si el hombre señalado es responsable de los hechos que se le endilgan y aseguró: “Se brindará toda la colaboración que la Justicia requiera”. Entre tanto, en el departamento del Este hay una gran conmoción.

La máxima autoridad de la Iglesia en Mendoza hizo circular ayer a la mañana un comunicado oficial, breve, pero contundente. En él indicó: “Ante los hechos sucedidos en la ciudad de Junín, que  involucran a un diácono permanente de la Arquidiócesis, recibimos con dolor la noticia de supuestas conductas irregulares de un diácono permanente hacia una integrante de la comunidad parroquial”. En ese informe oficial indicó: “Se ha iniciado la investigación preliminar según el Código de Derecho Canónico, la cual será remitida a la Congregación de Doctrina de la Fe, del Vaticano”, y subrayó: “Es  el único órgano competente para llevar adelante esta situación, según la legislación eclesial”. Además, sostuvo: “Lamentamos profundamente el daño causado a la persona involucrada y a su familia, a la familia del diácono permanente y a todos los fieles de la comunidad eclesial” y acotó: “Se  brindará toda la colaboración que requiera la Justicia a fin de esclarecer este lamentable suceso, a fin de conocer la verdad y estar disponibles a lo que ella determine”. Mientras tanto, en todo Junín la noticia, que ya había sido difundida por las redes sociales por un integrante de la familia de la supuesta víctima, causó una profunda conmoción. Es que el hombre cuestionado, Stanko Cad Krulc, es el único diácono de la ciudad, tiene una extensa trayectoria como tal, y él y su familia son muy respetados y gozan de un muy concepto vecinal. Además, la familia que lo acusó ante la Justicia y el Arzobispado, es muy apreciada en el departamento y participa activamente en las actividades parroquiales. El diácono cumple funciones en la parroquia Nuestra Señora del Rosario, de la ciudad de Junín. La familia que lo acusa indicó en las denuncias radicadas en la Oficina Fiscal local y ante la autoridad  máxima de la Iglesia católica provincial que el hombre acosó sexualmente, aprovechó su posición dentro de la comunidad y posiblemente mantuvo relaciones sexuales con una mujer de 36 años con  discapacidad mental, integrante de esa familia, que concurría a la iglesia periódicamente. “No acusamos a la Iglesia, que nos ha brindado todo su apoyo”, dijo ayer la madre de la supuesta víctima, quien en la víspera se sintió molesta por la repercusión periodística que tomó el caso.  “Queremos que quede claro eso”, dijo. Sin embargo, un integrante de la familia, hermano de la mujer supuestamente acosada, ya había decidido unos días antes hacer conocer el caso a través de las redes sociales, ya que las dos denuncias se  habían radicado la tercera semana de abril y el diácono señalado todavía continuaba con su actividad normal, realizando bautismos, casamientos y dando la comunión. Así fue que los detalles del caso  se propagaron rápidamente y terminaron llegando a los medios locales y provinciales, que solo debieron confirmar la existencia de las denuncias. Estupor es el término más justo para calificar lo que por estas horas sienten los juninenses. Muchos todavía no pueden creer que estén viviendo esta situación. Las dos familias involucradas en el caso son  muy queridas y respetadas, y hasta hace unos días parecía imposible verlas envueltas en una situación como la que hoy es el tema casi excluyente en toda la ciudad. La gran mayoría cree, incluso así también lo presume la Justicia, que solo puede haber un cuestionamiento moral contra el diácono, pero que su accionar no constituiría delito. Si bien en la Unidad Fiscal 1 todavía aguardan los resultados de los peritajes psiquiátricos que se le efectuaron a la mujer que habría padecido el acoso, se estima que su deficiencia mental no le impide  tener dominio de sus actos y que estaría en condiciones de aceptar o rechazar cualquier tipo de relación con otra persona. En cambio, el cuestionamiento moral parece más cercano a lo que puede endilgársele al hombre, no tanto por posibles faltas a las normas de la Iglesia, sino porque puede haber utilizando, consciente o  involuntariamente, su ascendencia sobre la mujer para seducirla y vulneró la confianza de la familia. Las denuncias indican que la mujer, con retraso mental supuestamente moderado, concurría a la parroquia desde hace mucho tiempo. Que su actividad allí la realizaba cerca de un grupo de monjas, pero luego se comenzó a relacionar más directamente con el diácono, que la guiaba. Un día la madre de la mujer comenzó a detectar que su hija recibía llamados telefónicos en horarios poco convencionales y que también recibía mensajes de texto. La madre logró leer algunos de ellos y  descubrió que tenían un fuerte contenido sexual. La familia llamó al número de teléfono de donde provenían, que resultó ser el del diácono, al que le pidieron que fuera hasta la casa de ellos para darles  explicaciones. El hombre fue y reconoció la relación, pero prometió “no hacerlo más”, e incluso cuentan que se puso de rodillas para pedirles perdón. Sin embargo, tiempo después la familia descubrió que el diácono ahora le daba cartas manuscritas a la mujer, con el mismo contenido sexual que el que tenían los mensajes. Esas cartas fueron las que se  publicaron en Facebook. “Ante la inoperancia que tuvo la denuncia que realizó mi familia mediante el Arzobispado de Mendoza, por las palabras, gestos, abusos verbales y de poder que podrán leer en estas cartas, escritas por puño  y letra del diácono de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Junín Mendoza, personalmente he decidido que todos y todas puedan leerlas. No busco venganza, solo exijo Justicia”, escribió en su muro el hermano de la mujer acosada, junto con las imágenes de las cartas mencionadas. Estupor Concepto. Tanto el grupo familiar del diácono como el de la mujer supuestamente abusada tienen una muy buena consideración social en todo Junín. Conmovidos. Por eso es que el caso que se investiga ha causado estupor entre los habitantes de Junín, que no pueden dar crédito a lo que reveló en las redes sociales un hermano de la posible víctima. 

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