Por Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar
Guillermo Amstutz anunció que urge cambiar la red cloacal del Gran Mendoza, San Martín y San Rafael y ha pedido aumentar la tarifa del agua. Dice que arreglar todo costará unos 800 millones de pesos.
El 30% de la red cloacal de Mendoza no sirve más y se viene el aumento en el agua, contó el titular de AYSAM

El 30% de la red cloacal mendocina ya no sirve más. Está derruida y liquidada por el uso y el paso del tiempo y hay que cambiarla. Por eso, en los próximos 60 días se empezarán a ver calles cortadas, abiertas al medio como un paciente en manos de cirujanos, con el tránsito, la posibilidad de guardar los automóviles en las vivienda, la convivencia diaria y el mismísimo servicio resentidos.
La megaobra estructural le costaría a AYSAM (Agua y Saneamiento Mendoza) “unos $800 millones”, según dio cuenta su titular, Guillermo Amstutz, en el programa Séptimo Día de Canal 7.
En todo caso esa fue la buena noticia. La mala la lanzó un segundo después. Para afrontar la emergencia “le he elevado un estudio al gobernador para subir la tarifa del agua el 43%”.
Para dar una idea concreta de la dimensión del problema cloacal que se enfrenta Amstutz graficó: “Hay que cambiar la red cloacal completa de todo el Gran Mendoza, cuadra por cuadra, de San Martín y San Rafael”.
“El centro de Las Heras y de Guaymallén serán los primeros sectores donde vamos a arrancar en la zona metropolitana en no más de 45 días. Ya estamos trabajando en el colector de Lisandro Moyano, y también en Rivadavia”, afirmó el funcionario.
El sistema venía avisandoHace algunos años, Mendoza amaneció con la novedad de que el suelo se había venido abajo en la calle Lisandro Moyano a la altura de calle Independencia, en Las Heras.
El síntoma era grave. El principal colector cloacal que llevaba las aguas negras de la ciudad a Campo Espejo se había venido abajo y había quedado todo el desagüe a cielo abierto.
Ese síntoma era el aviso de que la vieja red cloacal hormigonada construida en la década del ’70, tenía las horas contadas.
Amstutz explicó que “esto afecta a la red cloacal que se construyó a base de cemento, con hormigón comprimido, armado o fibrocemento, no a la que se hizo en los ’80, con caños plásticos de PVC, que está intacta”.
Una bacteria letalPor las cañerías donde corren las aguas cloacales no hay oxígeno. Este ambiente es propicio para que se desarrollen a partir de la materia orgánica en descomposición unas bacterias anaeróbicas que producen ácido sulfhídrico (en el agua) o sulfuro de hidrógeno (en forma gaseosa), que genera el clásico olor a huevo podrido que se siente de las cloacas.
“La influencia contante de estos ácidos y gases sobre la cañería han provocado con los años la degradación del cemento y así la red se ha ido derrumbando”, especificó Guillermo Amstutz, quien dijo que “obviamente este efecto no se conocía en los años ’70 cuando se instaló la red”.
El titular de AYSAM graficó: “Hace algunos años aparecieron los taponamientos. Cuando se quitaban traían pedazos de caño, piedra y tierra. Luego los socavones, que se formaban por el efecto anterior, y después el hundimiento de las calles, que es lo que se ve ahora cada vez con más frecuencia”.
Un tarea lenta y quirúrgicaLo que se viene con el recambio de la red cloacal no será de pocos meses.
El presidente de AYSAM advirtió de que “es una tarea lenta porque el servicio no se puede cortar de golpe y por tiempo prolongado”.
Explicó que “en algunos lugares podremos instalar un caño nuevo principal al lado del viejo y con rapidez hacer la reconexión”. “Pero en otros casos –aclaró– no tendremos esa opción, habrá que remplazar por tramos cortos, haciendo by pass para no interrumpir el servicio”.
►43 por ciento de aumento en la boleta del agua anunció el titular de AYSAM, Guillermo Amstustz, que le ha solicitado al gobernador Francisco Pérez con el fin de afrontar el remplazo urgente de la red cloacal a corto y mediano plazo en las tres principales ciudades de la provincia y las consecuencias diarias que ocasione.
►"Vamos a necesitar de la paciencia y la colaboración de la ciudadanía porque no hay más remedio que cambiarlas” (Guillermo Amstutz, titular de AYSAM).