Mendoza Sábado, 23 de junio de 2018

De Marchi reasumió y Cornejo copó la noche

Hubo recambio de autoridades del partido del Presidente en Mendoza y el gobernador hizo un repaso de su gestión.

En el piso alfombrado del auditorio Ángel Bustelo, con globos de colores en el piso, y sillas rojas perfectamente ordenadas alrededor de un escenario, reasumió el intendente Omar De Marchi, como presidente del PRO en Mendoza tras ser reelecto. El acto, que podría haberlo cerrado él, como hubiese sido lo esperado, tuvo un giro fortuito, casual, y fue el gobernador, Alfredo Cornejo, quien se quedó con la última palabra.

El orden, la prolijidad, los pantalones azules chupines de ellos y los tacos y el maquillaje sobrio de ellas, las remeras amarillas y la música cool que sólo fue interrumpida en un breve momento por un grupo de chicos con bombos y platillos que terminaron tocando apenas un par de temas, fueron el contexto de un acto partidario en el que participaron alrededor de 800 personas.

Lejos, muy lejos, de la acalorada militancia peronista, el PRO deja en claro en cada ocasión las diferencias que los separan de sus opositores y Mendoza no es la excepción. Lo que no fue tampoco la excepción a la regla mendocina fue la impuntualidad. Aunque la cita fue a las 19.30 el acto comenzó una hora después, a la espera del gobernador quien llegó de Buenos Aires, pasadas las 21.15.

Omar De Marchi dijo antes de comenzar la celebración que el próximo gobierno de la provincia debe tener la capacidad de comenzar y continuar los cambios que ha iniciado la gestión actual. "Lo importante es el equipo. Quien sea el candidato no digo que no sea importante, pero debería ser mucho más importante consolidar el frente", comentó y luego agregó que, personalmente, le gustaría ser candidato a gobernador. "Es una respuesta casi obvia, pero no quiero que lo tomen como un título", sostuvo.

Más tarde, durante su discurso, De Marchi se animó a decir que la próxima elección "ya está ganada". "Y lo digo con humildad y no con soberbia", aclaró.

Al referente del PRO lo acompañaron intendentes, algunos funcionarios del Gobierno y hasta el presidente Mauricio Macri que le envió saludos por un video que proyectaron en las pantallas LED que rodeaban al escenario.

Cornejo llegó tarde pero supo aprovechar esa situación y le sacó el jugo convirtiendo el acto del PRO en un acto de campaña y repaso de su gestión. Habló después de De Marchi durante casi media hora. Les agradeció primero a los cuatro legisladores del PRO: Cecilia Páez, Hebe Casado, Pablo Priore y Álvaro Martínez. A Marcos Niven no lo nombró.

"Si no es a través de leyes, difícilmente los cambios perduren en el tiempo. El cambio no se termina nunca, la ciudadanía renueva las demandas. La verdadera patronal es el pueblo de Mendoza y no el gobierno de turno. Por eso creemos que se necesita fortalecer el liderazgo. Por eso mi partido tiene mucho peso y necesitamos que el PRO también lo tenga", sostuvo Cornejo.

"Por primera vez en 20 años hay más chicos en la educación pública, y se ha bajado en la educación privada, como deseaba Sarmiento. Y me llevo ahí el mejor orgullo. Como ciudadano, voy a votar al que proteja la educación pública y mantenga el orden que hemos logrado. La gestión que logró que las huelgas salvajes no tengan impacto. Mi gobierno encontró chicos que no sabían leer y escribir y terminaban séptimo grado", agregó.

El gobernador se refirió también a otros aspectos de su gestión como la seguridad. "Mano dura para quienes no cumplan la ley. Que ganen lo que tengan que ganar los jueces pero que trabajen. Necesitamos continuidad. Hoy tenemos stock de tres meses de remedios. Estamos construyendo escuelas y hospitales y no el mamotreto ese que me dejaron del polideportivo y el edificio de ATM", lanzó un Cornejo totalmente apasionado.

Hizo un reconocimiento a los intendentes y cerró el acto del PRO. "Tenemos que apasionar a los mendocinos y hacerles ver que vamos en el buen camino y que vamos a hacerlo en muchos años", terminó.

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