"La Iglesia usa chicanas para no rendir cuentas de su accionar delictivo", dijo el abogado Carlos Lombardi, con muchos años de experiencia en derecho canónico

Curas pedófilos: "Lo de tolerancia cero de Francisco es falso"

Por UNO

"La Iglesia usa chicanas para no rendir cuentas de su accionar delictivo", dijo el abogado Carlos Lombardi, con muchos años de experiencia en derecho canónico, integrante de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico y uno de los letrados que han intervenido en la mayoría de las causas contra la Iglesia, patrocinando a civiles y a sacerdotes.Lombardi aclara que el criterio de la Iglesia es sentirse soberana, sólo responder al Vaticano y regirse por sus propias leyes, desconociendo las del país o tratando de evitarlas. "Quien denuncia en el Arzobispado no tiene derecho a nada. No respetan las normas del debido proceso. El denunciante no puede controlar el proceso, ofrecer testigos, pedir pericias... Sólo denuncia y mucho tiempo después se le dice cuál fue el fallo, sin siquiera informarle los argumentos", contó. Tampoco tienen la obligación de dar cuenta de lo ocurrido a la Justicia ordinaria.Además indica que, mientras tanto, el religioso denunciado es cambiado de destino, alejado del lugar y se intenta que el caso no trascienda a la opinión pública.También reconoce que el Estado no desea meterse en temas de la Iglesia y no pide explicaciones, salvo casos excepcionales y fiscales puntuales.Lombardi dijo que desde que asumió el papa Francisco no nota ningún tipo de cambio en este sentido. "Es falso y es parte del marketing que tiene el Papa. Dice una cosa y hace otra y sostiene el ámbito de impunidad. Lo de tolerancia cero es falso. Mantiene totalmente vigentes las normas jurídicas canónicas para que todo se resuelva internamente. Olvídese de que Bergoglio vaya a cambiar algo de esto. La demagogia, la normativa interna permanece incólume".Lombardi sostiene que si la Iglesia tiene estadísticas internas sobre casos de abuso, "no las da a conocer". Contó que la red que integra tiene algunas, pero en su gran mayoría se refieren a demandas civiles contra la Iglesia, ya que en la mayoría de los casos las denuncias se presentan cuando las causas penales ya están prescriptas debido a que las víctimas han demorado años en superar el trauma y se animan a recurrir a la Justicia. La Iglesia entiende que el Vaticano es soberano y sólo debe responder a él. Hay casos judiciales en donde ese fue el argumento cuando la Justicia ordinaria intervino.Lombardi recordó un expediente mendocino que sentó precedente. Fue el caso de Iván González, un joven que denunció ser abusado en una parroquia de San Martín. La causa penal ya había prescripto y el sacerdote había sido trasladado pero siguió ejerciendo sus funciones hasta su muerte. Para González aún había tiempo para una demanda civil. La Iglesia sostenía que era un tema que había sido resuelto internamente, pero la Corte mendocina hizo lugar a la demanda y le impuso a la Iglesia un resarcimiento económico por el daño moral, entendiendo que el Código Canónico jamás puede estar por sobre los derechos humanos.También Lombardi recordó un caso en donde la Justicia ordinaria se impuso y que aún está en curso. Se refriere a la investigación por torturas y vejaciones en un convento de hermanas carmelitas en Nogoyá, Entre Ríos.

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