Por Ariel Cubellscubells.ariel@diariouno.net.ar
La muerte de Andrés García Campoy sigue sin aclararse. Todo indicaría que el joven se quitó la vida, pero su su familia se resiste a aceptar esa versión. Se esperan más pruebas.
Crece la hipótesis del suicidio en el caso del chico que perdió la vida en un control de Gendarmería

A una semana de la reconstrucción de la muerte del joven Andrés García Campoy (20), en el puesto de Gendarmería de la Ruta 7 en Luján, la Justicia Federal, con el juez Walter Bento a la cabeza, analiza el proceder de los gendarmes en aquella tarde del 13 de junio y espera por nuevas pruebas. La familia se resiste a aceptar la hipótesis del suicidio pero la investigación marcha en esa dirección. La Justicia Federal está en un impasse por la feria judicial de esta semana y la que viene, pero en cuanto retome su actividad hará lugar al pedido de la familia de la víctima, mediante sus abogados, de analizar nuevos exámenes en busca de confirmar qué pudo haber pasado con Andrés.
Sus últimas horasLa tarde en que murió, Andrés iba camino a Potrerillos en un Peugeot 504 cuando fue parado en el control de Gendarmería.
Entre sus familiares sorprendió que lo encontraran allí, ya que ese día él había acordado almorzar con su abuela, quien vive en la Cuarta Sección de Ciudad. Tras la requisa de los gendarmes, García Campoy apareció muerto en la parte trasera del auto con un tiro en la cabeza.