Mendoza Sábado, 24 de junio de 2017

Crece el amor en Mendoza y el parque se va poblando de candados

Un fenómeno parisino va sumando adeptos en la provincia.

Los mendocinos, acusados de parcos, están dispuestos a demostrar su amor eterno de una forma bastante particular y no del todo original, ya que la idea surgió en París. Pero aún así lo hacen con lo que tienen a su alcance; en este caso, el puente que une el Rosedal con la Isla del Parque. Allí, poco a poco, las rejas se han ido poblando de brillantes candados estampados con el nombre de ambos enamorados y una promesa de amor eterno. Algunas, quizás, hasta se lleguen a cumplir.

Si este acaramelado suceso se analiza desde un perfil económico, seguramente, muchos ferreteros incentivarán la medida y hasta lleguen a hacer promociones para el 14 de febrero.

Sin embargo, desde el punto de vista de la ingeniería, la cosa se complica.

Tras la experiencia de la ciudad donde nació esta particular costumbre, en donde ya se dio marcha atrás y se pidió a los tortolitos que no realizaran más sus muestras de amor, el puente podría colapsar por el peso.

Claro que las dimensiones son diferentes y nuestro "puente del amor" no tiene tantos candados como el parisino pero seguramente se deberá regular.

Sólo faltaría hacer el análisis del impacto medioambiental, ya que las llaves de los candados terminan en el fondo del lago.

Hay respeto por la diversidad

En la mayoría de los adminículos de metal se ven los nombres de una mujer y un hombre, a lo que se suma una pequeña frase de amor.

Pero también hay lugar para las parejas conformados por personas del mismo sexo que deciden expresarse su cariño.

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