Por Sara Gonzálezgonzalez.sara@diariouno.net.ar
¿Cómo pudo creer que nadie se iba a enterar?
No me escandaliza que el gobernador de Mendoza Francisco Pérez haya decidido ir a ver el partido de la Selección a Río.
Lo que sí me escandaliza es la torpeza de creer que nadie se iba a enterar de la escapadita a la por estos días vidriera del mundo.
Una cosa hubiera sido que decidiera pasar un fin semana de descanso en un lugar exótico, aislado, como alguna vez hizo su antecesor Celso Jaque y otra, muy distinta, creer que podía pasar desapercibido en un evento de esas características.
No tiene nada de malo que el gobernador haya decidido compartir con su hijo un momento inolvidable, lo malo es que nos enteremos tarde y de refilón.
Da toda la impresión de que se quiso ocultar. Hubiera sido mucho más simple anunciarlo con un comentario en Twitter y listo.