El rosarino Esteban Grimi y su equipo, acompañados por profesionales de Patrimonio Cultural de Mendoza, iniciaban este martes la primera etapa de conservación de los vitrales del Espacio Contemporáneo de Arte (ECA), ubicado en el corazón del microcentro mendocino, en calles 9 de Julio y Gutiérrez, en el edificio del ex Banco Mendoza.
La emblemática cúpula fue destruida el 18 de enero pasado por un incendio mientras se colocaban membranas en el techo del edificio.
La Justicia caratuló el siniestro de estrago culposo, ya que consideró que no fue intencional, pero sí que hubo negligencia, aunque aún no se cierra la investigación sobre los responsables de los hechos. La empresa a cargo de los trabajos, Dela SA, no tenía seguros por accidente. Recién lo contrató el día después del incendio.
Además del Estado, los damnificados fueron los artistas que exponían sus obras (integrantes de la Cofradía Simbolista y miembros de la muestra Itaú) y que ya demandaron penalmente al Gobierno por los daños y perjuicios ocasionados. El reclamo económico asciende a $4 millones.
En relación a los nuevos trabajos, María Laura Tinte, directora del ECA, comentó: "Empieza una etapa nueva, que tiene que ver con la reconstrucción de la cúpula del ECA. La primera instancia es bajar los vitrales, para su conservación y posterior restauración. Para eso, se abrió una licitación a la que se presentó Esteban Grimi, que ha estado en contacto con nosotros desde el principio de la gestión y hace unos años, estuvo restaurando algunos vitrales y es la persona encargada en esta primera instancia".
El destacado artista y restaurador explicó: "Rescataremos las piezas que han quedado perjudicadas por el incendio y a raíz del derrumbamiento. El trabajo que voy a hacer, ahora, es el descenso de todo lo que queda, sano o roto, previo registro de pieza a pieza y el embalado de cada una de ellas".
El proceso consiste en el desmontaje de cada paño de vitró. Primero, se hará un registro pormenorizado de cada pieza, es decir, un mapeo para determinar a qué lugar de la estructura pertenece cada paño de vitró, el daño que tiene y el estado actual de los mismos. Y, finalmente, el almacenaje de las piezas.
El artista mencionó que trabajará con un equipo de colaboradores mendocinos, que conocen el trabajo con vitrales y estiman que el plazo de esta primera etapa será de un mes, aproximadamente.
Grimi es de Rosario, pero hace 21 años que vive en Mendoza y desde aquel tiempo en esa época tiene su propio taller. Siempre se dedicó al vitral a medida, es decir, por encargue. Desde hace unos 10 años, está abocado a la restauración.
Perfil del rosarino Grimi
Su carrera
Estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. Paralelamente, en 1991 comenzó sus estudios de vitró en el taller de Héctor Riboldi (Rosario), donde se desempeñó como colaborador hasta finales de 1995. Tuvo como maestros a Julián Usandizaga, en Dibujo (Rosario), y a Cristian Delhez, en Grabado (Mendoza).
Desde 1996 reside y trabaja en Mendoza. Desde 2010, es profesor de la Tecnicatura Superior en Producción Artística y Artesanal, Taller de Pintura y Vitrales, de la escuela Profesor Francisco Humberto Tolosa, de Rivadavia.
Fue jurado en el concurso para la creación de un vitral para la puerta principal del edificio de la Subsecretaría de Turismo de Mendoza (2004).
Se desempeñó como supervisor (contratado por el consorcio de propietarios del Pasaje San Martín) de los trabajos de restauración de los vitrales de dicho edificio (2001).
Realizó numerosos vitrales para iglesias, edificios públicos y casas particulares de Mendoza, San Juan, Rosario y Buenos Aires.
Dicta seminarios de Grabado en Buenos Aires, Rosario, Tucumán, Bahía Blanca, Río Negro y San Pablo (Brasil).
Desde 1993 participa en salones y exposiciones colectivas en Argentina y el exterior, obteniendo importantes distinciones.


