Por Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.net.ar
La Asociación de Clínicas y Sanatorios de Mendoza (Aclisa) tomó la decisión de poner en vigencia un nuevo nomenclador, es decir, de actualizar los precios de mínima que deben tener las prestaciones médicas para cubrir los costos sanatoriales y honorarios: desde una consulta en la guardia hasta una cirugía de alta complejidad.
La resolución tomada hace pocos días es una reacción a la pelea entre prestadores privados, obras sociales y prepagas para abonar más por los servicios de salud. En la práctica, esto significa que las obras sociales y las prepagas podrán aceptar o no el incremento resuelto, pero les será difícil salir del esquema ya que el nuevo nomenclador ha sido pactado entre todos los miembros de Aclisa que trabajan en la provincia, incluso con algunos hospitales. El incremento en las prestaciones no tiene un único porcentaje,sino que cada especialidad ha subido de manera diferencial, por eso en algunos rubros el alza fue del 12% y en otros de más del 35%. Un parto normal, que hasta el 1 de julio era cobrado a $5.990, ahora será facturado a $7.200, y una cesárea pasó a costar de $8.400 a $9.500, sin el pago del anestesista. Una consulta en la guardia saldrá desde ahora $220 y en consultorio externo $140, siempre como mínimo. Con este piso impuesto por la cámara empresarial de sanatorios, ahora resta negociar obra social por obra social y clínica por clínica el costo final de cada una de las prestaciones médicas, prácticas y módulos quirúrgicos, lo que dependerá exclusivamente del tamaño de las obras sociales y, por supuesto, de su equilibrio financiero. Equilibrio roto en gran medida por la devaluación del dólar sucedida en enero pasado, ya que todos los insumos médicos y la tecnología aplicada a la medicina son valuados en moneda estadounidense. Más, las paritarias salariales cerradas en el 30% anual. Para los pacientes de clínicas y hospitales privados puede suceder que los servicios se vean restringidos mientras dure este tira y afloja. También es muy probable que cambien, en breve, el nivel de cobertura ofrecido por las obras sociales, con el consiguiente pago de coseguros. Quién es quién Aclisa representa a todas las clínicas del interior de la provincia, pero en el Gran Mendoza no están incluidos los hospitales más grandes, como el Español, el Italiano o la Clínica Santa Rosa, porque algunos de estos efectores privados están nucleados en la Unión de Hospitales Privados y otros sólo actúan por su cuenta. De todas formas, desde los hospitales privados consultados por Diario UNO prefirieron no dar precisiones sobre el curso de las negociaciones, en particular con las prepagas, sus principales financiadores, por estar en pleno debate cada uno de los cientos de módulos médicos. Sin embargo, reconocieron que la situación no es diferente a la señalado desde Aclisa y otras entidades similares a nivel nacional, porque el aumento de los insumos ( remedios, descartables) y las paritarias del sector han producido un desfasaje entre ingresos y egresos muy importante. La otra salvedad para entender la trama de actores y las mesas de negociaciones en curso (que no siempre son visibles) es que Aclisa tiene contratos muy distintos con las obras sociales más grandes del país: PAMI y OSEP. Estas últimas ya habían avanzado en el debate por los costos, otorgando aumentos unilaterales del precio nomenclador, del 18% en el primer caso y del 28% en el segundo. Con estas obras sociales de base estatal tienen otro problema mayor: la tardanza en los pagos de las facturaciones mensuales, en particular con OSEP. En el caso PAMI, esto es debido al cambio en el modo de transferencia de los fondos, de cápita a prestación realizada. Dichas tardanzas implican en muchos casos despidos de personal porque no logran recuperar ese equilibrio entre ingresos y egresos, debido fundamentalmente a que PAMI y la estatal OSEP juntas representan el 70% de los pacientes atendidos. Reiteradas advertencias y solicitadas publicadas en los diarios mendocinos Una solicitada firmada por Acami, Adera, ADEMP, CEDIM, CEMPRA, Cimara, FEM y Femeca advirtió de que “los incrementos en los costos de los componentes de la atención médica superan bajo las circunstancias actuales cualquier posibilidad de enfrentarlos. El problema se genera cuando se firma la paritaria con el gremio. Nosotros tenemos que pagar el aumento de inmediato, pero las gestiones para que se autoricen los aumentos demoran por lo menos dos o tres meses. Este descalce temporal es sólo una parte del problema, porque los aumentos suelen ser parciales, muy por debajo de los compromisos que asumimos frente al gremio”, indicaron desde el sector.
►"Los medicamentos de uso hospitalario subieron el 100%, los descartables igual, el oxígeno el 40%, más el arrastre de la inflación que soportan las clínicas desde el año pasado. Tenemos un déficit acumulado que impacta en las clínicas. Además, los avances médicos aumentan día a día, por eso calculamos que tenemos un desfasaje de costos del 45%” (José Luis Sánchez Rivas, titular de Aclisa).
►Subió Es el piso de las prestaciones médicas por decisión de Clínicas y Sanatorios, por lo que ahora cada obra social o prepaga puede aceptar o no el nuevo trato. ►Los afiliados Dependerá de las mesas de negociaciones que éstos puedan sufrir variaciones en la cobertura de obras sociales y prepagas, con una posible suba de los coseguros. ►Tres negociaciones Aclisa negocia con obras sociales por un lado y aparte con PAMI y OSEP. Los hospitales, por separado, con las prepagas. Aún no hay acuerdo y se cortarían servicios. ►$7.200 cuesta un parto desde el 1 de agosto, según el nuevo nomenclador presentado por la Asociación de Clínicas. No incluye servicios de anestesista.