Mendoza Martes, 21 de agosto de 2018

Científicos traducen palabras de la astronomía para sordos

Se elaboró una lista con los términos más comunes con su respectiva correspondencia en lengua de señas.

Un grupo de científicos que trabajan por la inclusión se propuso hacer una lista de los términos astronómicos más comunes y traducirlos en lenguaje de señas para que la comunidad sorda e hipoacúsica pueda tener un acercamiento a la ciencia de los astros. Ya se confeccionó una primera edición y están trabajando en la segunda parte.

El proyecto lo impulsa la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés) a través de su comisión que trabaja por una astronomía para la igualdad, la inclusión y la diversidad.

La científica mendocina Beatriz García, que preside la Comisión de Educación y Desarrollo de la Astronomía de la IAU, explicó a Diario UNO que el trabajo que realizan tiene como objetivo llevar los contenidos de la disciplina a poblaciones con discapacidad.

"En el año Internacional de la Astronomía (2009) Dominique Proust, uno de los colegas que trabajan en este tema, publicó un libro con la compilación de términos astronómicos en lenguaje de señas para Francia. A partir de ese material, comenzamos a investigar qué sucedía en otros países. Así fue que advertimos que los símbolos que representaban objetos y términos astronómicos eran diferentes no solo en cada país, sino entre países con igual lengua. Las señas se crean de una manera diferente al lenguaje hablado, aunque la estructura de la creación es la misma", explicó García.

Desde ese punto, comenzaron a armar una primera lista de términos básicos y a convocar a voluntarios de diferentes países. "La tarea es probablemente interminable", sostuvo la especialista. El equipo que trabaja en este armado de la lista está integrado principalmente por astrónomos, especialistas en lenguajes de señas, educadores y diseñadores.

La primera lista comparativa incluye 47 términos y nació en el marco del grupo liderado por García, Amelia Ortiz, de la Universidad de Valencia (España), y Dominique Proust, del Observatorio de Meudon, en Francia. Ahora se está preparando una segunda edición. Las palabras incluidas son algunas de las más usadas en la enseñanza y divulgación de la astronomía: planeta, galaxia, asteroide, calendario, rotación y eclipse lunar, entre otras.

Silvina Pérez, diseñadora industrial de la Universidad Nacional de Cuyo e integrante del Instituto en Tecnologías en Detección y Astropartículas (Iteda), que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica, del Conicet y la Universidad Nacional de San Martín, comentó que su tarea fue la de recopilar las palabras que enviaban los diferentes colaboradores y armar la lista. "Fue una tarea de más de un año porque teníamos muchos aportes de diferentes países", explicó.

"El trabajo ha sido y sigue siendo sumamente interesante. Trabajar en temas que acerquen la ciencia a personas sordas o hipoacúsicas es un desafío y trabajar en particular con astronomía es todavía más complejo y ha resultado de enorme interés para todos, no solo para los involucrados en el desarrollo. Pero es un proceso, no es rápido, se debe consultar a muchas personas y se necesita consenso, por ello es una tarea que requiere de gran empatía entre los participantes", comentó García.

Voluntarios de otros países

Beatriz García explicó que no hay un consenso respecto de la posibilidad de crear o proponer un lenguaje de señas universal. "Hay términos que usan señas parecidas, pero no iguales, hay países que no tienen seña para algunos términos y deben deletrear la palabra, de manera que deberemos analizar con mucho cuidado si en esos casos se podría proponer alguna seña. La adopción de señas es un proceso largo y con profundas raíces culturales. Para la adopción se necesita llegar a un consenso de la comunidad local, y eso no es sencillo", comentó.

En este momento, el equipo de trabajo está convocando a más voluntarios de otros países -los idiomas seleccionados de la primera lista fueron alemán, español, italiano, portugués, japonés y polaco- para revisar los términos de los que no hay señas y compararlas con las señas para una misma palabra.

"Se está discutiendo sobre la posibilidad de proponer una única seña por palabra, sabiendo que seguramente eso no será aceptado, es un caso parecido al esperanto", comentó la astrónoma.