A diferencia de lo que está pasando en Buenos Aires, en Mendoza el partido lucha por organizarse. Aseguran que por el momento no habrá rupturas en los bloques legislativos.
Sesenta y dos años han pasado desde que Juan Domingo Perón dijo la histórica frase: "El año 2000 nos encontrará unidos o dominados". Hace unas horas, Jorge Omar Giménez, intendente de San Martín -pertenece al histórico sector azul peronista- pronunció una frase con el mismo concepto. "Si nos dividimos, (Alfredo) Cornejo se va a hacer un picnic", expresó.
Esto marca el sendero por el que anda el peronismo local: caminando por la cornisa hacia su reconstrucción. Al menos así lo dijeron desde el sector Azul, Integración y lo que queda de la Corriente Peronista.
Lo cierto es que la coyuntura local no es homologable con la nacional. En Mendoza, el conflicto del peronismo no es entre peronistas clásicos y kirchneristas, sino que se da en la lucha por encontrar un conductor. Sobre todo porque no pueden mostrase como oposición en estas condiciones de debilidad interna, de cara a un frente blindado como Cambia Mendoza.
Para lograr fortaleza y unidad, los sectores más representativos del PJ se han puesto de acuerdo y con el aval de los intendentes, harán "la cumbre del mea culpa" en Tunuyán. Será dentro de dos semanas. Allí esperan sacar los trapos sucios, lavarlos y presentarse remozados a buscar una nueva presidencia.
En pos de la unidad
Jorge Giménez lo dijo claramente, sin usar el recurso del off. Consultado acerca de la ruptura del peronismo en la Cámara de Diputados, aseguró: "Sólo espero que esto no repercuta en la provincia. La unidad aquí sí me interesa. Tenemos que estar unidos para garantizar el equilibrio institucional".
Más allá de una expresión de deseo, es toda una manifestación política, teniendo en cuenta que luego de la estrepitosa caída de su partido en las elecciones, que les implicó no sólo perder la gobernación, sino seis intendencias, y sumado a esto la muerte del líder azul, Juan Carlos Mazzón, la unidad es a la vez una utopía y una estrategia en las filas del PJ.
Para que la famosa "unidad" deje de ser una linda palabra sin contenido, es que están trabajando desde hace algunas semanas líderes comunales como Giménez, Martín Aveiro (Tunuyán) y Emir Félix (San Rafael). Desde el devastado sector de la Corriente, solamente hay una postura momentánea de no romper el bloque, pero no están siendo demasiado bien recibidos entre los reconstructores.
En cuanto a los temas que se quieren tratar, uno de los principales es debatir sobre los posibles candidatos a presidir el partido.
La cuerda se tensa entre el sector Integración, liderado por los hermanos Félix, dueños de uno de los pocos triunfos amplios del PJ en los departamentos, y el de los azules. En este sector, el poder territorial se polariza entre Giménez y el intendente de Maipú, Alejandro Bermejo.
Con este último, hay cierto resquemor por haberse mostrado demasiado cerca de Cornejo. Pero días atrás abandonó su posición conciliadora con el oficialismo para acompañar a los despedidos del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, muchos pertenecientes a su sector.



