No hubo figuras del Ejecutivo ni del Poder Judicial. Sí lo acompañó el gobernador de La Rioja, donde fue obispo

Asumió Marcelo Colombo y no se ahorró críticas a los políticos

Por UNO

Sofía Fernández

Periodista de El Siete

De perfil progresista, defensor de pueblos originarios y de los pobres, peregrino, sencillo, crítico del gobierno de Macri y sin pelos en la lengua. Así es el nuevo arzobispo de Mendoza, Marcelo Daniel Colombo, quien ayer se convirtió en el sexto arzobispo de Mendoza y séptimo diocesano al asumir el cargo que dejó vacante, tras su fallecimiento el 8 de diciembre de 2017, monseñor Carlos María Franzini.

"Vuelvo a la ciudad y a las poblaciones numerosas y al bullicio urbano", dijo en su primera homilía dirigida a los mendocinos, al hacer referencia a sus anteriores diócesis en las que estuvo a cargo como obispo, primero en Orán, Salta, y los últimos 5 años en La Rioja.

El nuevo pastor de la Iglesia local manifestó que desde el Cristo Redentor hasta Desaguadero, las ciudades, el desierto y los valles serán visitados por él para conocer a fondo cada comunidad de la provincia.

En su primer mensaje no escatimó en referirse a temas coyunturales como el debate de la legalización del aborto, a lo que dijo que "vale toda la vida", desde la concepción en el vientre materno hasta la muerte.

También dedicó un párrafo a los dirigentes políticos, a quienes les manifestó que con honestidad y trabajo pueden cambiar la vida de la gente. Sobre el cuidado del ambiente, sostuvo que no hay capital humano, interés económico o ventaja productiva que justifique la depredación de la naturaleza, la intoxicación del agua y del aire, ni la destrucción de selvas y montes.

El religioso no pudo contener la emoción al agradecer la presencia de los fieles de La Rioja que lo acompañaron en este nuevo desafío, como él mismo lo calificó, y en especial la de su familia: su madre, hermano y cuñada, y con la voz entrecortada le dedicó unas líneas a su padre fallecido. Y el Santuario de Lourdes lo acompañó con un fuerte aplauso.

La celebración se realizó en el santuario de El Challao, ante más de 2.500 personas, y estuvo presidida al comienzo por el nuncio apostólico en la argentina, monseñor León Kalenga Budikebele, quien primero leyó el "mandato apostólico" y luego le hizo entrega del palio arzobispal y el báculo a monseñor Colombo.

En medio del debate de un sector social de querer separar la Iglesia del Estado, y a pocos días de debatirse la despenalización del aborto, ningún miembro del Poder Ejecutivo y Judicial de la Provincia estuvieron en la primera misa de Marcelo Colombo. El único que asistió fue el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Jaliff, y el intendente de Las Heras, Daniel Orozco, quienes lo saludaron al finalizar la ceremonia.

Quien sí acompañó al hombre de Quilmes fue el gobernador de La Rioja, Sergio Casas.

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