Mendocinos Domingo, 30 de septiembre de 2018

La Legislatura de Mendoza reconoció a equipos de investigación liderados por Rabinovich y Damiani

Realizaron un valioso descubrimiento sobre una bacteria que produce enfermedades de transmisión sexual

En un contexto complejo para la ciencia argentina, un grupo de investigadores de CONICET liderados por el Dr. Gabriel Rabinovich (IBYME-CONICET, Bs.As.) y la Dra. M. Teresa Damiani (UNCuyo-CONICET, Mendoza) ha realizado un descubrimiento importante sobre la bacteria Chlamydia trachomatis, la causa bacteriana de enfermedad de transmisión (ETS) más frecuente en el mundo. La investigación fue publicada por la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estado Unidos y los científicos fueron reconocidos por la Legislatura de Mendoza.

Participaron también en esta investigación el becario doctoral Agustín Luján (primer autor del trabajo), el Dr. Julián Gambarte Tudela y la Dra. Antonella Losinno, pertenecientes al laboratorio mendocino; y el Dr. Diego Croci, el Dr. Alejandro Cagnoni y la Dra. Karina Mariño, pertenecientes al laboratorio del Dr. Rabinovich.

En este caso, la investigación se centró sobre la Chlamydia trachomatis, una bacteria que en las mujeres provoca desde infecciones agudas hasta abortos espontáneos e infertilidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos 131 millones de los 357 millones de nuevos casos anuales de ETS son causados por esta bacteria.

Lo que descubrieron los equipos de investigación liderados por Rabinovich y Damiani es que una proteína llamada Galectina 1, que el organismo libera en sitios de inflamación, favorece la entrada de la bacteria a las células y en consecuencia agrava la infección clamidial. La Galectina 1 puede reconocerse y unirse a ciertos azúcares tanto de la bacteria como de la superficie celular, formando una especie de puente molecular y, de ese modo, la Chlamydia trachomatis se adhiere a las células cervicales y las invade.

"Es por eso que nuevos enfoques terapéuticos dirigidos a interferir con el puente molecular formado por Galectina 1 podrían reducir la magnitud y gravedad de las infecciones por Chlamydia trachomatis, y probablemente de otros patógenos de transmisión sexual que utilicen este mismo mecanismo molecular para invadir las células", explicó Damiani.

De difícil diagnóstico

El problema principal que presenta la bacteria es que es difícil de diagnosticar por varios motivos, sobre todo en Argentina y en países subdesarrollados. La razón principal es que los hospitales públicos de la provincia no hacen el diagnóstico, ya que requiere de un equipamiento y entrenamiento sofisticado e inaccesible desde lo económico.

"Además da muy pocos síntomas. En el 70% de las mujeres y en el 50% de los hombres no los da. Entonces, si uno no tiene síntomas no consulta y no se trata. Es por eso que básicamente tantas personas están infectadas en el mundo. A pesar de que no es una bacteria muy famosa, en realidad una de cada tres mujeres cuando llega a la edad adulta o la tiene o estuvo infectada", agregó la doctora.

La gran capacidad de la bacteria de sobrevivir por años en el interior de la célula infectada favorece la generación de infecciones persistentes que se asocian a inflamación crónica, provocando secuelas irreversibles como cicatrización y obstrucción de las trompas de Falopio, que puede producir embarazos ectópicos e infertilidad femenina, y transformarse en un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de cérvix.

"Actualmente no existen vacunas efectivas para prevenir la enfermedad y los tratamientos antibióticos de amplio espectro están demostrando la existencia de cepas resistentes. Es por ello que es muy importante estudiar los mecanismos que utiliza la bacteria para ingresar y sobrevivir en las células humanas. Sólo de este modo podremos prevenir su infección", detalló Damiani.

Trabajo conjunto

El Dr. Gabriel Rabinovich es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU y experto en Galectinas. La Dra. M. Teresa Damiani, investigadora mendocina y su equipo es referente en el estudio de las infecciones provocadas por Clamidia.

Damiani destacó: "Este trabajo refleja la importancia de las colaboraciones entre laboratorios argentinos para la construcción multidisciplinaria del conocimiento de alto nivel internacional".