A mediados de esta semana y tras casi tres años del hecho, comenzó a ser juzgado Jonathan Junior Roldán (20) por el asesinato de Ginés Gracián Borghello, el joven de 25 años ultimado en un barrio ubicado en Las Heras.
El debate comenzó el miércoles y este viernes se realizó la tercera audiencia. Según comentaron fuentes judiciales, hasta el momento han pasado varios testigos de oídas, quienes aseguran haber escuchado rumores de que el Junior asesinó al hincha de Independiente Rivadavia por un problema de drogas.
Ante la falta de pruebas científicas que compliquen al único sospechoso, las autoridades habían citado este viernes a dos testigos claves que son de identidad reservada. Estas personas en el expediente declararon haber visto ese día a Roldán huyendo del lugar del hecho y haber escuchado a su novia que le decía "¿cuál te mandaste?".
Sin embargo, los testigos no concurrieron al Poder Judicial por lo que se solicitó que sean trasladados el próximo lunes con auxilio de la fuerza pública si es necesario.
La presencia de estas personas y su ratificación del testimonio -declararon varias veces en el expediente y a veces con contradicciones- será clave para resolver el futuro procesal del Junior.
Larga investigación
Ginés Gracián era un joven simpatizante de Independiente Rivadavia que tenía problemas de adicción a las drogas. Según la pesquisa, en la noche del 26 de abril de 2016 se dirigió al barrio Cristo Redentor de Las Heras posiblemente para comprar marihuana. Minutos después, un llamado al 911 alertó sobre un cadáver que se halló en la plaza de esa barriada.
La investigación comenzó en manos del entonces fiscal departamental Fernando Giunta, luego pasó a la magistrada de Homicidios Claudia Ríos y terminó en manos de Carlos Torres, también de esa Unidad Fiscal.
Debido a los temores y aprietes que suelen suceder en zonas marginales, fue difícil la ubicación de testigos para esclarecer el hecho. Un sospechoso identificado como Tiki Tiki cayó detenido casi un año después, aunque las pruebas lo desvincularon y recuperó su libertad con el paso de los días. Luego fue el turno del Junior, quien quedó con prisión preventiva.
El móvil del hecho es poco claro. Una versión apunta a que fue Ginés Gracián no era la persona a la que querían matar y se trató de un error, ya que se rozaba con gente que tenía problemas con el Junior pero no pertenecía a su grupo de amigos.



