Por segunda vez, la Justicia analizará si podrá salir de la cárcel una pareja de Lavalle que está acusada de corrupción de menores. En concreto, el expediente sostiene que hacían que sus hijos los miraran teniendo sexo y luego que les pedían que los imitaran.

Los abogados defensores del hombre y la mujer presentaron un recurso judicial solicitando la libertad de ambos o la prisión domiciliaria como segunda opción. Palabras más palabras menos, los letrados plantearon que las pruebas en la causa no tienen la convicción necesaria para sostener la detención de la pareja de Lavalle.

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Una maniobra similar habían intentado a fines del año pasado, cuando argumentaron que la declaración de uno de los hijos del matrimonio, una pequeña que tenía 9 años al momento de los hechos, no hizo hizo referencia a los sucesos que sostiene la Fiscalía cuando declaró en cámara Gesell.

En contraparte, el fiscal Darío Nora indicó que existen informes de psicólogos, trabajadores sociales y relatos de familiares de los menores ayudan a sostener la acusación.

La jueza Miriam Nuñez interpuso un cuarto intermedio para analizar los detalles del expediente y resolver la situación de los sospechosos.

Corrupción de menores

El expediente se inició en septiembre de 2018 cuando una docente de Lavalle hizo una denuncia tras ver a una madre que golpeaba a su hija de 8 años en la puerta del colegio.

Ella y su hermanito, de 7 años, comenzaron a ser tratados dentro del Programa Provincial de Prevención del Maltrato Infantil y con el paso del tiempo los pequeños explicaron que sus padres los obligaban a ver películas pornográficas. Pero no sólo eso, si no que también observaban cuando el matrimonio tenía relaciones sexuales y hasta les decían que los imitaran.

Se inició un expediente penal a cargo del fiscal de Delitos Sexuales Darío Nora, detuvo e imputó a los sospechosos por corrupción de menores agravada por el vínculo, un delito que prevé de 10 a 15 años.

En la causa declararon fueron una trabajadora social, dos psicólogas y la tía, quienes afirmaron que los pequeños les confesaron los actos a los que eran sometidos.