Continuará este jueves 4 de julio la audiencia para determinar si a la monja Kumiko Kosaka le corresponde la prisión preventiva por la última denuncia de abuso sexual en el Instituto Próvolo de Luján.
El fiscal Gustavo Stroppiana tomó como referencia el relato de un niño que en Cámara Gesell declaró que la religiosa lo obligaba a masturbarla a ella y a alumnas del centro educativo.
Esta imputación derivó en que Kumiko siguiera detenida con tobillera electrónica y se cancelara la liberación bajo fianza de $2 millones dispuesta en abril a la espera del juicio por las primeras denuncias.
La denuncia del chico nada tiene que ver con las que enviarán a juicio a la religiosa.
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La audiencia comenzó este lunes pero debido a la gran cantidad de documentación presentada y por analizar, la jueza Gardey dispuso el cuarto intermedio.



