Era tanto lo complicado que estaba en la investigación que el Bebo decidió admitir su autoría en el crimen de un hombre ocurrido en abril pasado en Guaymallén y terminó siendo condenado este jueves.
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En los últimos dos días se comenzaron a realizar las audiencias preliminares de cara al juicio por el asesinato de Roberto Anguila Díaz (56), quien fue asesinado de dos disparos hace poco menos de un año -ver más abajo-.
La causa tiene dos sospechosos: un menor de 16 años y Néstor Lucero, más conocido como el Bebo, quien hoy tiene 26 años. El primero de ellos quedó a disposición de la Justicia Penal de Menores. El segundo fue acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
En medio de las audiencias que debían definir las pruebas que se iban a utilizar en el juicio, la defensa de Lucero pactó con el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello para realizar un juicio abreviado.
El proceso, en el que el Bebo admitió su autoría y se acordó una pena entre ambas partes, se concretó este jueves con una condena a 13 años de cárcel. Sentencia que quedó firme, por lo que no hay más vueltas que darle a la investigación por el crimen del Anguila Díaz.
No tenía nada que ver
En las últimas horas del 10 de abril pasado, Roberto Díaz se encontraba junto a su hijo, nuera y nietos en un domicilio ubicado en calle Servet del barrio Pedro Molina I. El hombre, que le decían Anguila por su delgadez, recién volvía de trabajar en la feria de Guaymallén.
En ese momento llegó una camioneta al lugar y comenzó a efectuar disparos contra el grupo familiar. Todos lograron cubrirse, pero 2 de las 8 balas que se tiraron impactaron en el pecho y tórax del hombre, quitándole la vida a los pocos minutos.
La investigación giró en torno a que en realidad el ataque armado iba dirigido a un integrante de la familia de Díaz y este último la terminó ligando de arriba.
