La grieta santa se profundiza y divide las aguas. Mientras desde un sector del gobierno de Mauricio Macri miran con recelos hacia el Vaticano, Mirtha Legrand salió a bancar al Papa Francisco y dijo que "en el único país donde se habla mal de su Santidad es acá".
La diva aseguró sentir "orgullo" por el Sumo Pontífice y descartó que no haya querido recibir a la fundadora de Los Piletones, Margarita Barrientos. "No sabía que estaba", dijo.
Respecto a la situación del país se mostró optimista en cuanto al futuro, aunque señaló que la decisión de pagarle a los jubilados los juicios no es suficientes.
Por último se refirió a sus nietos. Reconoció que le compró una casa a Juanita para que pueda tener a sus hijos en Buenos Aires y calificó de "mujeriego" a Nacho Viale.