El Clásico Santafesino desata la pasión de los hinchas, que de alguna u otra manera le ponen siempre un color distinto a la fiesta del fútbol.
En distintos lugares de la ciudad, solos o acompañados, con un asado o alguna bebida de por medio, todo sirvió para esperar el pitazo inicial de Patricio Loustau.
Los hinchas de Unión, en este caso por ser local, se dieron cita desde temprano al estadio de la avenida López y Planes, incluso frenando algunos minutos el trayecto del colectivo que depositó al tatengue en el vestuario anfitrión.
