Un policía que prestaba servicios en la comisaría Nº 44 del barrio Unimev, en Guaymallén, fue detenido e imputado por su presunta colaboración con una banda delictiva. Se trata de un comisario inspector quien está acusado de filtrar información desde el interior de la fuerza para favorecer la realización de delitos.
Las denuncias anónimas que dieron origen al caso fueron recibidas por la Inspección General de Seguridad (IGS), el organismo encargado de controlar y sancionar a integrantes de las fuerzas policiales. Su titular, Marcelo Puertas, confirmó en declaraciones a Canal 7 que el policía está preso, se abstuvo de declarar y aún dispone del plazo para presentar su defensa.
Acusado de proporcionar información a delincuentes
El inspector detenido e imputado, de rango medio pero con acceso a comunicaciones radiales e información de investigaciones, habría utilizado su posición para alertar a una banda delictiva sobre operativos y movimientos policiales. Según explicó Puertas, no hay indicios de que haya actuado por iniciativa personal, pero sí de que facilitó datos a terceros.
Además, el efectivo podría haber dispuesto estratégicamente la presencia —o ausencia— de policías en determinados lugares y horarios, en lo que se conoce como “liberar la zona”.
El agravante por ser policía
El titular de la IGS relató que la Justicia le solicitó al organismo que facilitara información que ellos ya habían investigado con el fin de elaborar el sumario administrativo, antes de avanzar con su investigación penal. Puertas también reveló que hay otros policías que están siendo investigados.
En caso de ser condenado, el hecho de ser policía implicará una agravante legal, lo que podría traducirse en una pena más severa. La causa sigue en etapa inicial, pero el caso genera preocupación institucional por el posible alcance de la red de complicidades dentro de la policía.



