Advirtieron, mediante un comunicado, que de concretarse los pronósticos de lluvias para los días que quedan en enero, en Paraná y sus alrededores pueden superarse los registros más altos de la historia local en cuanto a la cantidad de milímetros caídos. Se está a solo 83,3 milímetros del récord de 1978.
Fue el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Paraná (INTA) la que emitió el informe que da cuenta de la situación y el documento lleva la firma de Ana Beatriz Wingeyer y Néstor Garciarena. "El Observatorio Agrometeorológico de la Estación Experimental Agropecuaria posee registros de precipitaciones diarias desde 1934, que permiten hacer una evaluación y seguimiento de la variación y tendencias de las precipitaciones", indicaron.
Las mediciones de este año, al momento, fueron hasta el final de la primera quincena y a juzgar por los gráficos, las precipitaciones son similares a las más altas registradas en 1970, 1968, 1954 y hasta 1936. "Durante la primera quincena de enero (2017) se han registrado ocho días con lluvia, acumulando un total de 274,4 milímetros", destacaron los especialistas, y aclararon que si bien el rango de días lluviosos están dentro de los normales, no así la cantidad de agua precipitada, ya que la acumulación supera el 90% de las mediciones totales.
La máxima precipitación diaria de enero fue de 118 milímetros en 1940 y el domingo 15 se registraron 113. Además, el récord de precipitaciones mensuales en el primer mes del año fue en 1978 con 357,7 milímetros, apenas 83,3 más de los que ya cayeron este año. De concretarse las predicciones meteorológicas de lluvias previstas por el Servicio Meteorológico Nacional se podrían esperar condiciones récord en la zona. Hasta ahí el informe y la advertencia del INTA.
El comienzo de los últimos veranos estuvieron atravesados por inundaciones, ríos y arroyos desbordados y caída abundante de agua en toda la región. Familias desplazadas, viviendas anegadas y pérdidas millonarias parecen ser la constante junto con la cantidad de hectáreas, zonas agropecuarias y ganaderas perjudicadas.
Algunos dicen que es el avance del monocultivo contra la destrucción del monte nativo la clave de que todo ese caudal no se filtre en el suelo. Hay registros que dan cuenta de que entre 2007 y 2014 se deforestaron en Entre Ríos 85.000 hectáreas de esa esponja natural.