"Allá vamos...", dice el comentario de la selfie que acaba de subir mamá, papá o cualquiera de los chicos que tenga red social minutos antes de emprender el viaje que los llevará al destino elegido para descansar. En la imagen se ve la casa y el rostro de felicidad de los cinco integrantes de la familia que arrancan las vacaciones. La foto en sí es inofensiva, pero los datos que revela no lo son.
En Paraná y otros localidades entrerrianas muchos ciudadanos aportaron valiosos datos a delincuentes al subir fotos a las redes sociales. Lo aconsejable es volver a casa y ahí sí compartir con los amigos del ciberespacio las imágenes que nos tomamos en la playa, nieve o montañas.
A fines de diciembre la Policía entrerriana dio algunas recomendadas para evitar que se note que la casa está sola: evitar que se acumule la correspondencia en el buzón. Evitar que se junte suciedad en la parte de afuera de la vivienda. En caso de tener jardín en el frente, no permitir que el pasto crezca demasiado. En lo posible, programar las luces para que se prendan de manera periódica (se puede acordar con un vecino para que lo haga); o bien, dejar una luz del interior de la vivienda encendida. Bajar el volumen del timbre del teléfono (para que no se escuche desde afuera que nadie lo atiende). Podar los árboles cercanos a la casa para evitar que los malvivientes se escondan atrás de ellos. No ocultar las llaves de la casa en los escondites más típicos. Es preferible dejárselas a algún familiar o vecino. Tratar de no hacer demasiado público que uno se va de vacaciones. Mantener ese dato dentro del círculo más cercano, entre otras cosas. Muchas personas toman estos recaudos, pero se olvidan de las redes sociales y van relatando su viaje. En Facebook muchas de las personas que tenemos como "amigos" ni siquiera son conocidos y esos desconocidos tienen otros desconocidos como "amigos". Entonces, lo mejor y más saludable es evitar compartir las fotos del viaje en las redes sociales para no sufrir un disgusto al volver a casa y que todo el descanso en un segundo se convierta en estrés. Total, las fotos de las vacaciones las vemos a la vuelta.
