Este miércoles 4 de febrero, muchas personas buscan un símbolo tradicional para atraer buena suerte, protección y prosperidad. Entre los amuletos más famosos del mundo, hay uno que nunca pasa de moda: la herradura. Continua leyendo y entérate cómo usarla para atraer beneficios especiales a favor de tu fortuna.
Utilizada desde hace siglos como talismán de fortuna, la herradura sigue siendo uno de los objetos más elegidos para proteger el hogar y abrir caminos en momentos de nuevos comienzos.
Qué significa la herradura como amuleto y por qué es poderoso
La herradura es un símbolo universal asociado a la buena suerte, a la protección contra energías negativas, a la prosperidad económica, la estabilidad en el hogar y los caminos abiertos. Pues su forma semicircular representa un recipiente que “guarda” la fortuna.
Febrero es un mes de transición: el año comienza a tomar ritmo, aparecen proyectos nuevos y decisiones importantes. Por eso, llevar o colocar una herradura este 4 de febrero simboliza el hecho de atraer oportunidades, comenzar el mes protegido, alejar obstáculos y reforzar la energía positiva.
Según la tradición, hay lugares clave donde colocarlo para que surta efecto. Puede ser en la puerta de entrada, como escudo del hogar, en un rincón de trabajo, para atraer éxito, como colgante o accesorio personal, cerca de una ventana, para dejar entrar buenas energías.
Es muy importante la forma en que se coloca también. Si lo haces hacia arriba será para “guardar” la suerte, en cambio, si lo haces hacia abajo será para “derramar” fortuna sobre quienes entran. Ambas formas son válidas según las creencias.
La historia de la fortuna que trae este objeto empieza en la Antigua Grecia donde la herradura era valorada por su composición y el hierro era considerado un material protector contra el mal. Además, su forma de luna en cuarto creciente estaba íntimamente relacionada con la buena fortuna y la prosperidad.
Además de estar asociada a la buena suerte, se creía que tenía el poder de espantar a las brujas porque ellas evitaban los caballos y el símbolo de la herradura les resultaba intimidante. Por este motivo cuando se acusada de brujería a una mujer, se colocaba una herradura sobre su ataúd para impedir su resurrección.
La herradura es uno de los amuletos más conocidos del mundo porque representa algo simple pero poderoso en cuanto a protección y fortuna en el camino, pero según la tradición, este objeto debe cumplir ciertos requisitos para ser un amuleto: ser de hierro, tener siete agujeros y no debe ser comprada, si no encontrada.




