Contundente

Susana habló de la separación de Mecha y de su relación con Miguel Romano

La diva fue al teatro y rompió el silencio sobre la separación de Mercedes, así como también sobre su relación con el reconocido peluquero

Por UNO

En su primera salida teatral, tras regresar al país luego de 15 meses instalada en Punta del Este, Susana Giménez fue abordada por la prensa y rompió el silencio sobre la separación de su hija Mercedes Sarrabayrouse, así como también sobre su relación con Miguel Romano.

La noche del viernes 10 de septiembre fue una noche de fiesta para la diva de los teléfonos. De a poco, Susana va retomando su vida social. Por eso aceptó la invitación de su amigo Roberto Moldavsky para ir a verlo al teatro Apolo en su temporada de El método Moldavsky. Allí fue ovacionada por el público que tanto la quiere, así como al final del espectáculo el humorista bajó a la platea para agradecerle a la conductora su presencia y le obsequió un enorme ramo de rosas amarillas, sus preferidas.

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Claro que a la salida del teatro Susana Giménez no pudo evitar ser abordada por la prensa y fueron las cámaras de Farándula Show quienes lograron la palabra de la rubia conductora. Siempre amable, y con una sonrisa en su rostro, aseguró sobre el espectáculo de humorística "me reí tanto, que creí que me iba a dar un infarto. Qué genio que es".

Allí fue cuando el cronista le consultó sobre la situación de Mercedes, su hija, para saber si efectivamente está separada ya que se habló mucho del tema en los últimos días. Y Susana fue contundente, pero siempre amable, al asegurar "¿Mecha? Noooo, esas son cosas de ella", dando por finalizado el tema.

En tanto, otra de las consultas, ya cuando subía a su auto, tuvo que ver con cómo está la relación con su estilista Miguel Romano, quien en las últimas horas acusó a un asistente de él de robarle a la diva. Una vez más con tono amable, Susana aseguró que 'el cóndor', como se lo conoce, "es mi amor... me dijo que me llamaba mañana (por hoy sábado)".

Por último, ya cerrando la puerta del automóvil, cuando le consultaron si estaba enojada con Miguelito, pegó su clásico grito "Noooo", y partió feliz tras volver a las pistas porteñas después de tanto tiempo.

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