El árbitro pitó el final del partido y en menos de 10 minutos la Peatonal se vistió de celeste y blanco, con una marea humana para festejar la victoria del Seleccionado argentino ante Egipto y el correspondiente pase a cuartos de final de la competencia.
Media hora antes estaba todo desierto y sólo se veía a los vendedores de banderas, camisetas y todo tipo de merchandising con las caras largas frente a lo que parecía una derrota irremontable.
Seguramente por todas las circunstancias que se vivieron durante el juego es que el estallido popular fue tan impactante y tuvo como epicentro el denominado Kilómetro Cero de la Ciudad, en Peatonal Sarmiento y San Martín.
Miles de mendocinos llegaron a la Peatonal
En pocos minutos la esquina de Peatonal y San Martín se colmó. Sólo unos instantes pasaron para que se interrumpiera el tránsito y la gente invadiera la calle para festejar. "¡Ar-gen-ti-na!, ¡Ar-gen-ti-na!, ¡Ar-gen-ti-na!", se escuchó con fuerza para darle lugar después a los otros cánticos como el clásico "el que no salta es un inglés".
Los que llegaron al centro en sus autos se bajaron y llegaron a pie hasta el epicentro de los festejos. Los bocinazos se volvieron ensordecedores.
Familias enteras, gente grande, niños y hasta preventores y policías se unieron para celebran un triunfo épico en un partido memorable que la Selección logró dar vuelta con coraje, fútbol y talento.
Los vendedores ambulantes que antes habían estado amargadísimos porque parecía que se iban a quedar con toda la mercadería hasta dentro de 4 años cuando se juegue el próximo Mundial recuperaron no sólo la sonrisa, sino el entusiasmo porque en segundo comenzaron a vender sin parar.















