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"Así nos ven", la cruda serie que muestra cómo no todo es CSI en Estados Unidos

La serie "Así nos ven" (When They See Us) es el fiel reflejo de cómo en el país de la libertad y las oportunidades, Estados Unidos, no todo es color de rosa.

Es algo que ya sabíamos y verlo tan crudamente en esta serie es chocante, pero vale la pena verla para dejar de creer que todo en Estados Unidos es como una película de Disney. Y viene como anillo al dedo en una época en que el racismo vuelve a ganar terreno desenfrenadamente en el país del norte y en todo el mundo.

La serie, disponible en Netflix Latinoamérica, trata uno de los peores casos de juicios armados y arreglados de la historia "yankee". De los más alevosos que llegaron a involucrar al mismísimo ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en aquella época promovió fake news sobre el caso (tanto que le gusta hablar sobre este tema al multimillonario) y hasta pidió que volviera la pena de muerte para 5 chicos de 14, 15 y 16 años que fueron falsamente acusados de violación, intento de asesinato y robo. Lo pidió publicando anuncios de página entera en los 4 diarios más importantes de New York de la época, una fortuna.

Si llegaste hasta acá, un alerta de spoiler es necesario, aunque la historia es bastante conocida como el caso de los Central Park Five (los 5 del Parque Central).

Estos chicos, 4 afroamericanos y uno latino, fueron detenidos, ilegalmente, por la policía, ya que eran menores de edad, en diferentes operativos durante el 19 y el 20 de abril de 1989. Todos habían cometido un gravísimo error: pasear en banda por el parque la noche del 19 de abril, cuando una banquera blanca de 28 años de Wall Street (Trisha Meili, primero se resguardó su identidad hasta que 14 años después fue ella misma quien la dio a conocer), que había salido a correr por el Central Park de Nueva York, fue violentamente asaltada, golpeada y violada, llegó a perder el 80% de su sangre y fue dejada maniatada a su suerte, para morir en ese famoso parque. Milagrosamente sobrevivió, aunque jamás pudo recordar nada de su atacante... o sus atacantes según la policía. Sufrió secuelas gravísimas. 

Desde que lograron la "confesión" de los chicos mediante golpes de violentos y racistas policías, con aprietes a familiares y falsas promesas de liberación (si acusaban a los otros chicos a quienes ni conocían), pasando por la elección del juzgado (era por "sorteo" y "milagrosamente" cayó en el juzgado de un juez que fallaba a favor del Estado en 9 de cada 10 casos), dos jurados (el juicio se dividió en dos) que vieron que las pruebas eran inexistentes, que vieron como ninguna prueba vinculaba a los chicos con la víctima, que vieron las confesiones editadas en video VHS y con contradicciones entre todos que ni sabían los nombres de los otros acusados, que escucharon cómo los policías que habían interrogado a los chicos se contradecían una y otra vez (policías que terminaron confesando que los pibes habían sostenido su inocencia hasta las promesas de libertad), que vieron cómo la víctima no podía señalar si habían sido ellos o si había sido uno solo, que vieron cómo la fiscalía escondía que había un ADN que no coincidía con ninguno de los acusados, y que vieron como uno de los chicos había ubicado la violación en un mapa a kilómetros de donde pasó... después de todo esto, los jugaros los declararon culpables de todos los cargos... a todos, menos a Korey Wise, aunque sí lo hallaron culpable de "asalto sexual" y no de violación, lo que igualmente lo llevó a la cárcel por ser mayor de edad.

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Incluso la fiscalía les ofreció un "trato" cuando vio que podían llegar a perder el juicio por esconder el ADN de un "sexto hombre". Pero los chicos se negaron: "Somos inocentes", dijeron y no querían admitir -nuevamente y ahora ante un juez- un crimen que no habían cometido. Su único "delito" había sido pasear en banda: algunas banditas ("wolf pack" se hacían llamar, manada de lobos) habían cometido delitos menores esa noche, pero nunca se comprobó que los 5 chicos estuvieran involucrados con alguna de esas bandas delictivas. De hecho, ninguno tenía antecedentes: sí había un "bocho" que había adelantado años en la secundaria (Yusef) y un aspirante a trompetista (Kevin), entre los cinco.

Fue así como todos cumplieron las condenas. Y cuando salieron tuvieron otra condena, la social, problemas para conseguir trabajo y más dilemas familiares, y más aún porque eran obligados a ir a reuniones en los que eran liberados sólo si admitían el crimen por el que los habían condenado, cosa que siempre se negaron a hacer. Incluso uno violó su libertad condicional al vender drogas. Pero siempre sostuvieron ser inocentes.

Recién en 2002, 13 años después y con la mayoría libre tras haber cumplido las condenas (menos Korey Wise), pudieron ser exonerados de todo cargo. Fueron exonerados sólo después de que el verdadero violador, condenado a perpetua por otras violaciones, admitió el crimen. Un tal Matías Reyes, conocido como el Violador serial del Este, admitió estar detrás de la violación y nuevos investigadores compararon su ADN con el ADN en la escena del crimen de 1989, y concordó. Estos detectives volvieron a reconstruir todo el caso y con nuevas declaraciones, más las cintas de las "confesiones" completas, determinaron que los 5 de Central Park no tenían nada que ver. Sólo por eso, hoy Raymond Santana, Kevin Richardson, Antron McCray, Yusef Salaam y Korey Wise pueden contar su historia y pueden gritarle al mundo su inocencia con esta serie.

Incluso media Nueva York sabía que eran inocentes. Pero nadie hizo nada, nadie investigó profundamente en busca del verdadero violador e incluso la prensa dejó el tema en el olvido, después de condenarlos socialmente. En la serie se ve crudamente cómo una fiscal, su jefa y varios policías arman el caso y las líneas temporales y territoriales como les da la gana. Y lo sostienen hasta el final, incluso con dudas. Se ve cómo un oficial afroamericano duda y trata de frenar a los policías racistas. Pero queda en amague, no hace nada. Jamás fueron juzgados o siquiera sancionados por arruinarle la vida a 5 chicos que no tenían ni un antecedente previo.  O condenados socialmente por los medios aunque quedan algunos memoriosos... es más, la impulsora del caso escribió varios libros. Se trata de Linda Fairstein, quien fue jefa de la unidad de delitos sexuales de la oficina del fiscal del distrito de Manhattan desde 1976 hasta 2002. Durante ese tiempo, supervisó el procesamiento del caso; una serie de novelas suyas con la fiscal de Manhattan Alexandra Cooper resultaron de las más vendidas; nunca mostró arrepentimiento por el caso de estos chicos y ni siquiera fue castigada, sino que se retiró precisamente en 2002... ¿coincidencia o "la retiraron"?

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La pasaron mal los chicos del Central Park Five. Muy mal. Y el que peor la pasó fue Korey, que sólo fue a la comisaría a acompañar a su amigo Yusef, porque no era buscado por la policía. Que fue condenado pero no por violación. Pero como era mayor de edad fue directamente a un penal para mayores (la isla Rikers, la duodécima prisión de máxima seguridad de los Estados Unidos). Fue el más golpeado por la policía para admitir algo que nunca hizo. Fue golpeado y maltratado en prisión. Fue acuchillado en prisión. Y también pasó por Attica, una de las peores prisiones de USA.

Una serie cruda que muestra cómo el racismo puede llevar a actuar a niveles insospechados. Incluso, llama la atención que las principales autoras de este juicio armado fuesen dos mujeres. Impensado. Increíble. Pero pasó. 

Una serie que surgió de una pregunta de Raymond Santana en Instagram a la directora Ava DuVernay después de que éste viera "Selma", otro drama estadounidense de 2014, basado en las marchas por los derechos de voto que sucedieron de Selma a Montgomery, lideradas por James Bevel, Hosea Williams, y Martin Luther King, Jr. de SCLC y John Lewis del SNCC. 

Una seria supervisada también en parte por el mismo Santana, sin grandes actores de renombre pero que se deja ver con actores en su mayoría debutantes (los chicos). Quizás te suenen las caras de los mayores, como Vera Farmiga -Bates MotelGodzilla-, Joshua Jackson -Peter Bishop en Fringe; no actuaba desde 2016-; John Leguizamo y la producción ejecutiva de Robert De Niro.

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Una serie que muestra cómo en aquel entonces y cómo hoy en día Nueva York estaba y sigue dividida en guetos, barrios para unos y otros, los ricos por un lado y los pobres por el otro, y cómo el racismo nunca dejó de existir. Y que no todo es turismo en la Gran Manzana.

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Hoy en día estos chicos, que fueron torturados durante 42 horas por policías racistas en interrogatorios ilegales y después durante años de prisión, pudieron rehacer sus vidas como así también la víctima del verdadero violador serial, afortunadamente, pero todos quedaron marcados.

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Raymond se presenta así en su Instagram: "Raymond Santana 1/5 de los 5 de Central Park. Activista, luchador, diseñador, dueño de @parkmadisonnyc, padre".

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Korey Wise, uno de los más afectados, tiene un proyecto de inocentes acusados y condenados, y lucha por los derechos de personas que sufrieron y sufren lo mismo que él. Korey, de 46 años, es activista y aún vive en Nueva York. Incluso recibió un premio "Man of Vision" en marzo. Wise también ha trabajado extensamente con The Innocence Project. En su recorrido por las cárceles se cruzó con el verdadero violador, Matías Reyes. 

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Según The Innocence Project, Kevin Richardson, el más joven en ser detenido (tenía 14), ahora de 44 años, vive en Nueva Jersey con su esposa e hijos. Con Santana y Salaam unieron esfuerzos para impulsar una reforma de la justicia penal en la ciudad de Nueva York a lo largo de estos años.

Richardson, que recibió su diploma de secundaria en 2017, respaldó totalmente la precisión de When They See Us , en una entrevista previa al estreno de la mini serie de Netflix: “Con esta serie ves todo lo que pasamos y ves cómo transcurrió nuestra vida desde 1989 hasta 2012”, afirmó.

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Antron McCray, ahora de 45 años, ahora vive en Georgia con su esposa y su familia, de acuerdo con The Innocence Project. En gran parte se ha mantenido alejado de la vida pública desde que fue liberado de prisión. McCray cumplió aproximadamente siete años antes de ser liberado.

McCray dio una entrevista a CBS News que coincide con la serie. Dijo: "Simplemente seguí diciendo la verdad al principio. Pidieron hablar con mi padre. Mi padre salió de la habitación con ellos. Volvió cambiado. Maldiciendo, gritándome. Y él dijo: 'Dile a estas personas lo que quieren escuchar para que te vayas a casa'. Y seguí diciendo: 'papá, pero no hice nada'. La policía me estaba gritando. Mi padre me gritaba. Pensé: 'Está bien. Lo hice.' Admiraba a mi padre. Él era mi héroe. Pero se rindió y no confió en mí. Sabes, estaba diciendo la verdad y él solo me dijo que mintiera ".

McCray agregó que nunca perdonó a su padre. "Mi vida fue arruinada. ¿Por qué debería? Es un cobarde ".

En otra entrevista con The New York Times , McCray detalló: "Lucho con mis sentimientos hacia mi padre. A veces lo amo. La mayoría de las veces, lo odio. Perdí mucho, ya sabes, por algo que no hice. Es muy dificil. Fueron siete años y medio, incluido el tiempo que pasé detenido durante el juicio, por algo que no hice, y simplemente no puedo superarlo".

En cuanto a cómo pasa su vida ahora, McCray le dijo a The Times: "Estoy dañado, ¿sabes? Sé que necesito ayuda. Pero siento que soy demasiado viejo para obtener ayuda ahora. Tengo 45 años, así que solo me concentro en mis hijos. No estoy diciendo que sea lo correcto. Solo me mantengo ocupado. Me quedo en el gimnasio, manejo mi motocicleta. Pero me come todos los días. Me come vivo. Mi esposa está tratando de ayudarme, pero sigo rechazando la ayuda. Ahí es donde estoy ahora. No se que hacer".

Según su sitio, Yusef Salaam, de 45 años, es ahora un orador motivador con su propia compañía, Yusef Speaks y ha sido uno de los más activos a la hora de luchar por sus derechos. También es padre de diez. Quería ser doctor según cuenta la serie. Pero no pudo por su condena. 

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La biografía de Salaam de su sitio también cuenta en qué anda por estos días: "Yusef se ha convertido en un hombre de familia, padre, poeta, activista y orador inspirador. Se ha comprometido a abogar y educar a la gente sobre los problemas de encarcelamiento masivo, brutalidad y mala conducta policial, confesiones falsas, ética y parcialidad de la prensa, raza y ley, y las disparidades en el sistema de justicia penal de los Estados Unidos, especialmente para los jóvenes afroamericanos". 

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Incluso  Trisha Meili superó las terribles secuelas que le quedaron tras la agresión. Tenía doble visión, no tenía equilibrio, había perdido movilidad en el cuerpo y había perdido el olfato. Buena parte de su recuperación fue gracias al ejercicio diario se cuenta en esta nota. Fue a atestiguar y debió ser asistida para subir al estrado. Sólo no pudo recuperar el olfato. Incluso escribió un libro.

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Sin dudas 6 vidas arruinadas.

No es la primera vez que llega a la pantalla chica el caso ya que en 2012 se realizó un documental al respecto.

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Nueva York debió pagarles 41 millones de dólares a los 5 chicos luego de que en 2003, Richardson, Santana Jr. y McCray demandaron a la ciudad por 250 millones de dólares por enjuiciamiento malicioso , discriminación racial y angustia emocional . La ciudad se negó durante una década a resolver los juicios hasta que finalmente llegaron a un arreglo y una nueva demanda está en proceso. Pero nada repondrá todo lo que perdieron ellos y lo que sufrieron sus familiares. 5 vidas arruinadas además de la víctima, 5 vidas como tantas otras que quizás arruinó la "Justicia" de Estados Unidos y arruina a diario con pruebas fabricadas, jurados, jueces y fiscales parciales, y policías corruptos y racistas. No todo es CSI en Estados Unidos ni se resuelve en 45 minutos con pruebas irrefutables. La prueba más grande, justamente, es esta nueva mini serie de Netflix "Así nos ven".

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