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Ya desde su rostro Ismael Serrano transmite reflexión. Sus cavilaciones llegan luego en sus palabras, sus escritos, sus canciones y hasta en sus trabajos como actor y también guionista de cine. El cantautor español arriba a Mendoza como un destino más dentro de su extensa gira por el interior del país, en la cual está presentando su nueva placa, Acuérdate de vivir.
Serrano viene viajando por tierra desde Ushuaia, con varios conciertos por semana y un ajetreo considerable que le reduce el margen de descanso. El compositor de Tierna y dulce historia de amor planificó dos conciertos: uno en la noche del lunes en el teatro Ducal, de Rivadavia, y otro el martes en el teatro Roma, de San Rafael, ciudades a las que puede llegar gracias al formato acústico y sencillo de su espectáculo. Así lo aseguró el propio artista, quien entre hoteles, viajes y escenarios se explayó vía mail sobre las canciones de su reciente disco, los recitales que ofrecerá en nuestra provincia y las múltiples experiencias que vivió el año pasado.
–¿Cómo fue la exploración sonora en Acuérdate de vivir?–Las primeras referencias musicales para este disco fueron los pioneros de la canción de autor moderna. Fueron los trovadores norteamericanos como Woody Guthrie, Pete Seeger (a los que Dylan adoraba) los que renovaron el folclore tradicional dando un fuerte carácter social. Woody Guthrie recorría su país con la guitarra al hombro interpretando canciones para los trabajadores en huelga, para los excluidos por el sistema. Pete Seeger tuvo problemas con el maccarthismo por su militancia política. De ese universo sonoro nacieron algunos de los ambientes para este disco: guitarras acústicas, dobros, mandolinas, violines, pedal steel guitar. Aunque inevitablemente también hay otras referencias: hicimos una chacarera, porque la mirada hacia este continente es inevitable, y una canción por bulerías, porque me parecía un reto interesante abordar los complejos ritmos del flamenco.
–¿Sentís que estás atravesando una etapa de madurez?–Pues no lo sé. Uno intenta siempre dar una nueva vuelta de tuerca con cada disco. No sé en qué se traduce la madurez. Quizá sea verdad que poco a poco uno construye un universo propio, una voz diferente. Al menos ese es el reto. El tiempo te hace tener una mirada más global y te ayuda a relativizar los éxitos y los fracasos.
–¿Cómo es el show de esta gira por Argentina?–Se ha convertido en una constante en mis giras el cierre acústico, como este que ahora nos trae de nuevo a Argentina. Ya con el disco anterior, después de hacer algunas de las grandes ciudades con toda la banda, hicimos algunos conciertos en un formato más acústico, un guitarrista y mi guitarra y voz. Tanto en mis álbumes como en mis giras, siempre hay un espacio para la guitarra y la voz. Desde el punto de vista artístico, supone volver a la raíz del oficio y de la canción: así fueron compuestas inicialmente. Además, este formato facilita la complicidad con el público y también nos permite llegar a localidades que difícilmente podríamos visitar de otra forma.
–¿Cómo viviste la experiencia del lanzamiento digital el año pasado?–Supongo que se convertirá en una experiencia normal y protocolaria en el futuro, pero por ahora para nosotros es emocionante enfrentarnos a nuevas plataformas tecnológicas y a nuevos formatos. Presentarnos de forma simultánea y sin intermediarios en todo el planeta, convierte el concierto on line en un evento emocionante y tremendamente útil.
–El año pasado hubo grandes momentos en tu carrera como el nuevo CD, la película Luna en Leo, la canción para los niños de Gaza, ¿qué ha tenido de lindo cada una de esas experiencias?–Desde luego ha sido un año intenso. La grabación de la película me regaló la oportunidad de embarcarme en otra emocionante aventura cinematográfica. El viaje a Gaza y la oportunidad de grabar la canción Luces errantes con los niños del conservatorio Edward Said de Ramallah fue quizás una de las experiencias más emotivas de mi carrera y quizás el trabajo del que estoy más orgulloso. Fue, desde luego, un año crucial tanto en lo profesional como en lo personal.
–Se te ve cómodo en tu actividad cinematográfica, ¿pensás continuar desarrollando esa carrera?–Ay, si de mí dependiera... Me encantó trabajar como actor en los proyectos cinematográficos en los que participé. Ojalá se dé la oportunidad de volver a hacerlo, mientras tanto le doy vueltas a la posibilidad de escribir teatro. Pero la prioridad es la música y en eso estamos.
Conciertos:
Lunes en el teatro Ducal (Rivadavia) y martes en el teatro Roma (San Rafael).
Hora: 21.
Entradas: de $90 a $220, en las boleterías.

