Espectaculos Sábado, 14 de julio de 2018

Un pasado doloroso y crímenes que aterran

La serie de ocho capítulos que el domingo pasado estrenó HBO cuenta con el protagónico de Amy Adams, quien compone a una periodista que debe investigar una serie de delitos en el pueblo que la vio nacer.

Sharp Objects (Heridas abiertas) es la nueva superproducción que el pasado domingo estrenó HBO (que se emite todos los domingos a las 22 por el canal 450 de Supercanal HD, con repetición a la medianoche), con el protagónico de Amy Adams -también es la productora ejecutiva- y la dirección de Jean-Marc Vallée, el mismo de la multipremiada Big Little Lies.

Basada en el best seller homónimo de Gillian Flynn, esta miniserie de 8 capítulos se involucra en la vida de la periodista Camille Preaker (Amy Adams), quien es enviada a su pueblo natal por su editor -en contra de la voluntad de la mujer- a cubrir la desaparición de una adolescente, que cuenta con el agravante de que ya otra joven ha sido asesinada, con lo cual el fantasma de enfrentarse a un asesino en serie empieza a adquirir forma.

Camille es alcohólica y uno intuye que gran parte de esta adicción nació en ese pueblo al que está viajando. A partir de ese momento, en el primer capítulo se advierten tres claras líneas argumentales. Por un lado, la relación de Camille con su familia, sobre todo el extraño vínculo que tiene con su madre y la relación que surge con su hermanastra, una perfecta desconocida para la periodista.

Por otro lado está la investigación en si misma, el hecho de que Camille deba interrogar a personas que la conocen o conocen a su familia, pero que están sacudidos por el temor de que un asesino esté acechando a sus jóvenes mujeres.

Y finalmente están los recuerdos de la infancia de Camille, que se disparan en esos escenarios conocidos, que van revelando -a través de flash-backs- parte de una tragedia familiar.

Estos hilos son manejados con solvencia por el director, que muy de a poco va perfilando en los tres frentes lo que va sucediendo, creando aún más expectativa en el espectador, para saber qué pasa con los crímenes, con Camille y su pasado y cómo va a desenvolverse el complejo vínculo que la protagonista tiene con los miembros de su familia.

Amy Adams, quien tiene una brillante carrera en el cine con títulos como Escándalo americano, La llegada o Animales nocturnos, crea a una Camille agobiada por su pasado y por un presente que no le presenta muchas posibilidades, moviéndose entre las obligaciones de su trabajo y el peso de su propia existencia con una destreza maravillosa.

Sharp Objets está trabajada con extremo cuidado hasta en los más mínimos detalles, desde el pueblo detenido en el tiempo, hasta los habitantes que viven en él, inmersos en una ola de violencia que no logran entender.

El primer capítulo fue muy prometedor y si los que restan son iguales, estaremos frente a una de las más logradas series de este año.

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