Tenía 29 años

El trágico final de una de las protagonistas de "Yo soy Betty, la fea"

Hace algunas semanas, Netflix adquirió los derechos de transmisión de la exitosa telenovela “Yo soy Betty, la fea”. Es por eso, que salieron a la luz algunos datos olvidados como el trágico final de la actriz Lina Marulanda quien se quitó la vida 10 años después del estreno.

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Para muchos la gran incógnita es cómo ocurrió su deceso y sobre todo qué dicen las autoridades por la manera en la que Lina acabó con sus días.

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Lina Marulanda inició su carrera siendo muy joven y gracias a su belleza se destacó rápidamente. Era publicista de profesión y debutó como presentadora de noticias en el año 2002. Luego tuvo una larga carrera en los medios y en el modelaje siendo una de las figuras de la TV colombiana.

En un momento, Lina decidió ser socia de una empresa de accesorios femeninos, lo que le generó más de un dolor de cabeza. Pero tristemente, tiempo después esta empresa no estaba dando frutos y su segundo matrimonio no estaba funcionando muy bien, no obstante, ella no perdía la esperanza de recuperar su relación.

Lo que pocos conocen es que Lina guardaba grandes tristezas en su corazón hasta el punto de sufrir de depresión y estar medicada. De un momento a otro dejó de comer por la angustia que tenía.

Sus padres estaban preocupados por su estado y decidieron acompañarla unos días en Bogotá, sin embargo, ella nunca manifestó que quería acabar con su vida.

En sus últimos días, Lina tuvo un robo por parte de su empleada del servicio a quien consideraba como su segunda madre. Además, también pasaba por una dura situación sentimental y económica.

Según el CTI, Lina se arrojó a una distancia aproximada de 18 metros, pues su apartamento quedaba en un sexto piso. Durante la caída, la mujer tropezó con una baranda y el golpe fue letal. La hermosa presentadora paisa estaba a un mes de cumplir 30 años.

Ese día, Lina desayunó con sus papás y llamó a su amiga Carolina para que llegara pronto a su apartamento. Los minutos transcurrían en calma, pero de repente algo alteró la tranquilidad del lugar, pues los presentes escucharon un ruido, bajaron corriendo y la encontraron acostada en la calle sin signos vitales.