Son éxitos de taquilla y de público. Sin embargo, en lo personal sus divorcios -acompañados de escándalos de hijos secretos, adicciones o peleas- les están saliendo caros. Arnold Schwarzenegger y Mel Gibson están firmando millonarios divorcios, que en parte pagarán con su retorno a las pantallas: Schwarzenegger unos 200 millones de euros y Gibson más de 600.
Schwarzenegger (63) ha decidido volver a su antiguo oficio, el de hacer películas, tras su millonario divorcio con la que ha sido su esposa durante 25 años, Maria Shriver. El actor volverá a la gran pantalla para protagonizar una película del oeste y cuyo título provisional es The Last Stand. Además, el actor también espera retomar la saga de Terminator, que protagonizó con éxito hace décadas.
Sus honorarios podrán ayudarle a pagar un divorcio que se prevé multimillonario, entre otros motivos porque el austríaco ha dado a conocer que tuvo un hijo fuera del matrimonio con una de las mujeres que trabajaba en su casa. La separación podría costarle al actor la mitad de su fortuna, que está calculada entre 400 y 800 millones de dólares (285-570 millones de euros), por lo que podría tener que darle a su exesposa (que, según la página web TMZ.com, ha solicitado la custodia de sus dos hijos menores, Patrick, de 17 años, y Christopher, de 13) entre 140 y 280 millones.
Otro que se enfrenta a un divorcio de cifras espectaculares es Mel Gibson (55). Le van a salir caros sus tres décadas de matrimonio con su ya ex mujer, Robyn, con la que tuvo siete hijos: 900 millones de dólares (más de 630 millones de euros (sería uno de los divorcios más caros nunca conocidos)
El actor ha tenido que vender algunas de sus obras de arte para poder pagar la factura de la separación. Pero para empezar a recuperarse económicamente se ha puesto manos a la obra y en 2010 y 2011 ha estrenado El castor, dirigida por su amiga Jodie Foster. Y ya tiene dos filmes más pendientes de estreno para este año y el próximo.
Además, las peleas de Gibson con su pareja posterior, la música rusa Oksana Grigorieva (por la que dejó a su esposa y con la que tiene una hija de casi dos años), ha sido condenado a tres años de cárcel, que pasará en libertad condicional, así como a rehabilitarse en diversos tratamientos para tratar de controlar sus ataques de ira.
FUENTE: El País
