Padres e hijos pueden mejorar o sanar sus relaciones a través de estas charlas que la famosa psicóloga chilena dará esta semana en distintos auditorios de Mendoza

Pilar Sordo habla de la adolescencia y el no querer crecer

Por UNO

Chicos aburridos y enojados, padres "hiperagradables", ambos extremos pueden convertirse en peligrosos a la hora de relacionarse. Los primeros pueden pasar por lo que se conoce como "síndrome de Peter Pan" y quedarse ahí, abrigados en el confort de la adolescencia, donde nunca deberían tener que hacerse responsables de nada. Y los segundos, desorientados, alienados en su rol de padres -que a veces confunden con el de mejores amigos, confidentes y hasta encubridores de los chicos-, pasan a ser rehenes de la relación con sus hijos, a quienes les tienen miedo, por sobre todas las cosas. Suena atormentador, pero es real. Por estas preocupaciones cotidianas por las que pasan los padres mientras sus hijos transcurren la edad tan temida, es que la psicóloga chilena Pilar Sordo, quien se ha dedicado a estudiar los vínculos y las relaciones humanas, encaró esta investigación. Una relación complicada"Comencé este trabajo por casualidad, haciendo entrevistas para mi libro Viva la diferencia. Me daba cuenta de que en muchas de las experiencias de personas de entre 8 y 30 años aparecía una queja sistemática: 'No quiero crecer. No quiero ser adulto'", comentó la psicóloga. Al tiempo, agregó: "Me llamaba la atención porque yo de chica sí deseaba crecer, me habían dicho que los adultos hacían lo que querían. Después me di cuenta de que no era así, pero en ese momento tenía la ilusión de hacerme grande. Estos jóvenes no: puesto que sus padres se habían vuelto seres muy amargados y quejosos". El punto es que entre el temor de unos a dejar la comodidad "del nido", sumado a la problemática que veían en sus referentes, y la necesidad de ser queridos y aceptados por los hijos, que tienen los padres, la incomunicación se volvía un muro construido con una saturación de objetos, actividades, tecnología, juguetes, paseos y comida chatarra y sin límites de ninguna clase. Para la profesional, famosa por brindar charlas en distintos puntos de Latinoamérica, estos caminos conducen indefectiblemente a arruinar las relaciones y de ninguna manera, a fortalecerlas. "Cuando uno educa no puede ser agradable todo el tiempo. Y la verdad es que para caerles bien a los hijos, los padres se vuelven adolescentes, hacen cosas de chicos. A esto hay que sumarle que en la adolescencia, la tendencia es a diferenciarse de los padres. Como cuesta hacerlo, los adolescentes lo hacen a través de la rabia, es lo que ayuda a tomar distancia", explicó la psicóloga. Cinco puntos para no olvidarSi usted se siente, de alguna manera, aludido por esta problemática, sería importante que anote estos cincos aspectos que Pilar Sordo señala como indispensables a la hora de educar."Si queremos hacerlo bien, no tenemos que dejar de tener en cuenta el hecho de dar mucha ternura a los hijos, ponerles límites con firmeza, tener voluntad y paciencia para tolerar la resistencia que a ellos les provocan las pautas de conducta, y por último, no dejar afuera el sentido del humor", manifestó la especialista sobre las relaciones entre padres e hijos. En el proceso de enseñanza-aprendizaje, estas serán las herramientas sin las cuales no se podrán concretar vínculos sanos y duraderos. La conferenciaPilar Sordo ha venido en muchas oportunidades a la provincia, con otras ponencias. "Es curioso lo que me ha pasado con Mendoza. Si bien he llevado otras iniciativas, nunca la del No quiero crecer, hasta ahora. Las mismas personas que me han venido a escuchar, me la reclaman", aseguró. E hizo hincapié en que la charla no es sólo para madres. "Nunca he investigado sólo para mujeres, pero parece que los varones no están enterados de que la educación también los involucra a ellos. Ojalá que se enteren y vengan", sostuvo. Por último, invitó a los jóvenes. "Vamos a contar anécdotas divertidas, y también hay pasajes fuertes de la vida entre adolescentes y adultos. Es bueno que participen porque pueden tomar estas herramientas para mejorar la comunicación", señaló la profesional.