Nació apenitas después de la partida de Gardel. El azar sabe lo que nos hace.
Como parte del tributo a la cantante tucumana, fallecida hace un año, reproducimos un fragmento del
prólogo que escribió el periodista y poeta mendocino en la reedición de su bella biografía Mercedes
Sosa, La Negra.
Mendoza recuerda a Mercedes
Murió, dicen que murió, el día del natalicio de la Violeta Parra. El azar sigue sabiendo loque nos hace. Gracias pues. Gracias a la vida.
Sabíamos, nosotros sabíamos, que Mercedes Sosa, La Negra, cantante y cantora, era mundial yvenerada por las clases sociales habidas y por haber. Lo sabíamos, sí, pero no teníamos idea dehasta qué punto era mundial, hasta qué hondura venerada. El 4 de octubre de 2009 después de Cristopudimos ver para creer. Ante su muerte, o perdimos el habla o caímos en el abismo de los lugarescomunes. Por ser autor de la única biografía tejida con Mercedes Sosa viva, desde distantes ciudades ypueblos del país, y de las tres América y de Europa, me llegó el reiterado pedido: que escribiera "el último adiós", que respondiera preguntas recurrentes resumidas en un "¿qué perdemos al perder ala Negra?". Debo confesarlo: cometí la imprudencia de escribir la palabra "adiós" pensando en MercedesSosa, y se me saltaron los tapones. No hubo, no hay caso. El adiós es para los que se van, y laNegra, desde siempre, cantando, no ha hecho otra cosa que quedarse. Suena a gastadísimo lugarcomún, perdón, pero lo digo: ella no podrá ser olvidada, aunque nos organizáramos para eso. Lafamosa muerte no es perfecta, no siempre se sale con la suya. Menos en el caso de la Negra. No es metáfora de ocasión esto de que la muerte, en algunos casos pierde sin vueltas lapartida. Con nuestra Mercedes la muerte no podrá. ¿Afirmación temeraria, afirmación ingenua? Larealidad, que a veces es la mejor verdad, nos hizo ver. Un ejemplo entre tantos: sabido es que lashinchadas de fútbol se nutren del enfrentamiento, del agravio y de la insultación al rivalconvertido en siempre enemigo. Esto, que siempre es así, tuvo una excepcional pausa. El 4 deoctubre de 2009, en varias canchas de fútbol de la Argentina, durante lo que debía ser un minuto desilencio, las siempre enconadas hinchadas se juntaron para la unanimidad de un repentino "¡La Negrano se va, La Negra no se va!". ¿Cómo se consigue eso? ¿Hay quien lo pueda organizar? La Negra pudo. Milagro que no cayó del cielo. Milagro inimaginado. Sembrado por ella, elmilagro. La Negra no ha muerto, basta de eso. Pienso que la dimensión de lo que ella significó, significa y significará nos exige otroángulo de la reflexión. Lo intento ahora: nuestro planeta, tan ofendido, tan saqueado, pese a todoinsiste en vivir, sigue teniendo pulso. ¿Cómo es posible? Es posible porque, además de genocidios preventivos, además de misiles con daños colaterales,de hambre contra natura, de analfabetismo y analfabetización, además de tanta destrucciónorganizada, enfrente, sosteniendo una ardua pulseada, sin feriados, existe una multitud que notiene nombre ni nombres, tejida por la tenacidad de mujeres y hombres que trabajan y estudian ysueñan a destajo y hacen el amor de los amores a rajacincha. Precisamente, por esta infatigablepulseada que sostienen esos seres, los primordiales, este mundo sigue con pulso (...). (Fragmento del prólogo, titulado "Tan alarido y tan lágrima, tan inmensa y tan tierna, tan épica y tan pétalo").



