El filme de Jorge Polaco se estrenó como parte de la programación del festival de cine. Estaba prohibida desde 1989 por sus escenas de sexo y violencia. Por Fernando G. Toledo, enviado especial.

Mar del Plata puso fin a 21 años de censura de la película "Kindergarten"

Por UNO

MAR DEL PLATA- Debieron pasar 21 años para que la película Kindergarten, del cineasta argentinoJorge Polaco, pudiera ser exhibida libremente. La cinta, censurada por las protestas que surgieron

tras sus exhibiciones privadas en 1989, pudo ser vista el miércoles a la noche en el 25° Festival

Internacional de Cine de Mar del Plata, con la presencia del director de la misma.

Sentado en una de las butacas del cine Ambassador, de la ciudad costera, y con visible

emoción, el realizador de

Siempre es difícil volver a casa se congratuló de que a pesar de "tener que haber vivido

con esta censura durante tanto tiempo, ya esa tortura terminó".

Ciertamente la censura que recibió Kindergarten en 1989, por las presiones provenientes de

distintos sectores conservadores, convirtió a ésta en una verdadera obra maldita, aunque hoy

resulte menos escandalosa, pero no menos incómoda su visión.

La película es un verdadero cóctel surrealista con el que Polaco intenta retratar la tortuosa

relación entre una mujer (Graciela Borges), su amante (Arturo Puig), el hijo de éste (Juan Cruz

Bordeu), sus padres y su hermano, todos presos del desquicio y encerrados en una casa que parece un

museo o un circo.

Las excusas para la censura pueden encontrarse, acaso, en algunas escenas en las que se

sugiere una relación pedofílica, ya que el resto de los tramos en que Polaco muestra algunas

relaciones sexuales serían hoy vistas sin escándalo.

"El que estuvo prohibido fue Jorge Polaco", dijo el director, quien no dudó en asegurar que

los años que pasaron tras el intento por estrenar esta película "fueron, créanme, un verdadero

suplicio". La cinta fue en su momento financiada con recursos del Instituto de Cine, lo que motivó

las protestas de ciertas organizaciones (específicamente, una Comisión para la Cultura Argentina),

que públicamente rechazaron la película y pidieron su prohibición con palabras que rescató el

propio Polaco: "Estamos hartos -decía la declaración publicada en 1989- de que el Instituto de Cine

financie películas de degenerados, lesbianos e invertidos".

"Es una película que oscila entre el cine de autor y no sé qué otro cine, porque es difícil

ponerle una etiqueta", reflexionó el cineasta sobre su propio filme. "Kindergarten no está hecha

para gustar o para no gustar, no tiene esos parámetros. Es una película para ver dos o tres veces,

pero no para entenderla", estimó finalmente.

Lo que hoy puede decirse en cuanto a los méritos estéticos de Kindergarten es que está

lastrada de gravedad y lo que podríamos llamar "culto al diván". Polaco recarga la cinta con una

sucesión de secuencias de absurdo onírico, en las que no escatima desnudos, frases ampulosas,

escenas de sexo, maltratos y desprecio, pero con un afán más que todo acumulativo, antes que

narrativo o siquiera ensayístico.

Siempre se ha dicho que Polaco es un director de "trazo grueso", y Kindergarten es buena

expresión de ello, dado que no sólo hay actuaciones divagantes (un poco por obra de los actores,

otro por culpa del guión), sino también una evidente incapacidad por expresar ideas si no es por el

recurso a cierta manera de entender la obscenidad. Para colmo, el realizador hace uso en ocasiones

de la voz en off, y para los textos recurre insólitamente a Instantes, texto recitado por Graciela

Borges y que es erróneamente atribuido a otro Borges, Jorge Luis, aunque la catarata de cursilerías

que ofrece verso a verso es la mejor prueba de que no corresponde al autor de Ficciones.

Como fuere, el estreno en Mar del Plata de Kindergarten pone punto final a un capítulo

absurdo de la censura argentina en tiempos de democracia, que aún tiene sin embargo cuentas

pendientes, como el estreno oficial de La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, y Yo te

saludo, María, de Jean-Luc Godard.

Ficha

Kindergarten

Dirección y guión: Jorge Polaco. Con: Graciela Borges, Arturo Puig, Luisa Vehil, Alejandro

Urdapilleta.

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Las excusas para la censura pueden encontrarse, acaso, en algunas escenas en las que se sugiere una relación pedofílica
Las excusas para la censura pueden encontrarse, acaso, en algunas escenas en las que se sugiere una relación pedofílica
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Las excusas para la censura pueden encontrarse, acaso, en algunas escenas en las que se sugiere una relación pedofílica
Las excusas para la censura pueden encontrarse, acaso, en algunas escenas en las que se sugiere una relación pedofílica
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El afiche de la censurada Kindergarten
El afiche de la censurada Kindergarten
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El director de la obra, Jorge Polaco
El director de la obra, Jorge Polaco