Espectaculos Jueves, 21 de junio de 2018

Los dinosaurios quieren sobrevivir

Jurassic World 2. En la continuación de la saga creada por Steven Spielberg, las criaturas prehistóricas están en peligro por una erupción volcánica.

La cinta Jurassic World 2: fallen kingdom, un multimillonario éxito en medio mundo que llega hoy a nuestros cines, promete llevar el universo creado por Steven Spielberg "adonde nunca hemos estado antes", dijo el director de la cinta, el español Juan Antonio Bayona.

"Al hacer una película de Jurassic, hay pocas combinaciones posibles cuando tienes una isla con dinosaurios y una misión de rescate", reconoció el cineasta sobre las similitudes argumentales entre The lost world (1997), secuela de Jurassic Park (1993), y Fallen kingdom, continuación de Jurassic World (2015).

"Es inevitable que unas películas recuerden a otras, pero lo que me gusta de esta cinta es que apuesta por llevar el discurso de la clonación un paso más allá. Primero, dejamos atrás la isla para hablar de los dinosaurios en un contexto global y, después, dejamos de hablar de dinosaurios para hablar de personas", confesó.

"La historia afecta de manera muy directa al ser humano", agregó el cineasta, "y ahí, la película es radicalmente diferente y lleva este universo adonde nunca hemos estado antes".

En Jurassic World, la quinta película de mayor recaudación en la historia, con casi 1.700 millones de dólares, un dinosaurio híbrido modificado genéticamente escapaba de un parque temático con criaturas prehistóricas y sembraba el terror entre los visitantes.

Ahora, en Jurassic World 2, los dinosaurios que habitan isla Nublar, donde se construyó aquel parque, se ven amenazados por la explosión de un volcán y los protagonistas (Chris Pratt y Bryce Dallas Howard) ponen en marcha una misión para evitar la extinción del mayor número posible de especies.

"He sido fan toda la vida de Spielberg y he aprendido mucho cine viendo sus películas", concedió Bayona. "Esta película ha sido una manera de devolver todo eso que he aprendido. Aportar parte de mi mundo al suyo ha sido muy especial para mí, igual que poder trabajar mano a mano con él", indicó.

Recientemente se cumplió el 25 aniversario de Jurassic Park, la película con la que Spielberg revolucionó el cine gracias a las imágenes generadas por computadora (CGI) que resucitaron a los dinosaurios con un realismo pasmoso.

"Aquello fue un shock, cambió la manera de contar historias en el cine. Pero yo lo que más recuerdo son las secuencias de suspense y la construcción de la tensión a lo Hitchcock. Ese era mi objetivo aquí", señaló Bayona.

El cineasta aceptó el proyecto cuando Colin Trevorrow, coguionista del filme, le dijo que había diseñado la segunda mitad de la historia como un cuento de fantasmas en el interior de una mansión, terreno en el que Bayona es un experto como demostró en El orfanato.

El catalán modula una feroz crítica sobre la avaricia de la sociedad, plantea dilemas filosóficos sobre la bioética y lleva la narración a su terreno más personal, el oscuro y claustrofóbico.

Pero el proyecto le iba a permitir también demostrar su mano maestra en diseñar escenas impactantes con multitud de efectos visuales (ese inicio acuático con homenaje al propio Spielberg o la lava provocando la estampida de los dinosaurios), como ya demostrara en Un monstruo viene a verme (2016).

Hay, incluso, alusiones al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un diálogo donde un villano de la historia (Ted Levine) se refiere a una joven científica como una "nasty woman" (mujer desagradable), un término con el que Trump se refirió a Hillary Clinton, su competidora demócrata por alcanzar la Casa Blanca.

"Aquello fue improvisación de Ted", sostuvo Bayona. "Estábamos muy abiertos siempre a incorporar ideas. Hubo muchos momentos improvisados. Ese fue uno de ellos. Es una cultura más lejana a la mía, pero a todos les pareció bien", añadió.

Fuente: Efe vía Télam.

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