Ricardo Darín hizo un analisis de la televisión y se enfocó en el programa más exitoso de la pantalla: Bailando por un sueño.

Le pegó con todo a Tinelli

Por UNO

Lejos de la pista de baile del certamen televisivo de Marcelo Tinelli y, más aún, de los escándalosque allí se gestan y orbitan satelitalmente a gran parte de la farándula local, Ricardo Darín rompe

el silencio y analiza el fenómeno de

ShowMatch.

"Me apena que haya tanto de lo mismo, que no haya posibilidad de escape. El problema es que,

aunque no te guste el programa, tenés que verlo porque lo pasan en todos los canales", arrancó el

actor en una entrevista concedida al diario

Perfil .

En vistas del estreno de su próxima película,

El baile de la victoria, el actor aprovechó los micrófonos que le fueron acercados para

dar, por primera vez, una visión crítica sobre los escándalos y las peleas que se suscitan en la

pista de baile.

"Hay ciertos manejos. Todo ese circo me hace acordar a

Titanes en el ring: peleas armadas para que los chicos las crean. Esto es para adultos –s

ubraya-, y no me gusta que nos traten de vender cosas que no son reales. Encima, eso fogonea a

otros programas y se forma un círculo vicioso autorreferencial que, cuando te querés acordar, ocupa

el 70% de la pantalla", analiza el actor.

Aunque confiesa que no lo ve y le atribuye un dejo atractivo como entretenimiento, Darín

asegura que no se trata de una forma nueva y que, lejos de mejorar el modelo preexistente, no toma

lo mejor del formato.

"La gente a esa hora se divierte con la competencia, los puntajes. Eso no es novedad, toda la

vida hubo concursos de baile en televisión. Lo que no me gusta es que hay como una excusa para

otras cosas", agrega.

¿Otras cosas? Las novias de Ricardo Fort, la exposición de las mujeres y las eternas peleas

que enfrentan al jurado con el jurado, a los jueces con los concursantes y, claro, a los

concursantes entre sí.

"No digo que esté mal –relativiza-, pero la verdad es que me llama la atención que no haya

gente inteligente que no pueda hablar de otras cosas. Hay una sobredosis. Me apena que haya tanto

de lo mismo, que no haya posibilidad de escape", finaliza.