Albertina Carri interpela a la memoria colectiva y familiar con su filme "Cuatreros", un documental político, subjetivo y experimental que se estrena en algunas salas del país y la semana próxima en el Festival de Berlín, en el que aborda -con material de archivo y un relato off en primera persona- su imposibilidad de realizar una película sobre Isidro Velázquez, un bandido rural que resistió abusos del poder y cuyas andanzas fueron relatadas en un libro por el padre de la directora. Se trata de una obra compleja y atractiva, construida por Carri en base al collage de imágenes de viejas películas y publicidades, que se dividen y dialogan entre sí en múltiples pantallas, y que es acompañado por un texto íntimo y extenso que ella misma lee en off, donde reflexiona con lucidez sobre la historia de rebeldía hacia la opresión que atraviesa el pasado y la actualidad política argentina.
"Muchos años intenté hacer una película sobre Velázquez, hasta que decidí no hacerla y giré hacia la imposibilidad. Entonces decidí exponer esos viajes erráticos e infructuosos con la historia de Isidro. Es una película sobre un viaje y el recuerdo, y sobre cómo se convive con esa memoria memoriosa", afirmó Carri, que tomó varias líneas de trabajo para encarar esta construcción cinematográfica.
Uno de esos ejes es el libro "Isidro Velázquez, formas pre-revolucionarias de la violencia", escrito por su propio padre, Roberto Carri, que al igual que el cineasta Pablo Szir, por aquel entonces esposo de la productora Lita Stantic y autor de un filme inédito sobre Velázquez que también se menciona en el documental, fueron muertos y desaparecidos a mediados de los '70 por la última dictadura militar.
En "Cuatreros", que será exhibida la semana próxima en la sección Forum del 67mo. Festival de Cine de Berlín, tras su paso por el Festival de Mar del Plata, Carri encara un ensayo sobre la imposibilidad de filmar una película y para ello usa imágenes de archivo que reflejan el contexto en los medios de comunicación de fines de los '60 y comienzo de los '70, en los que se observa la connivencia de ciertos sectores de la prensa con los poderes de turno.
"Cuando decido hacer esta película empiezo a trabajar sobre el archivo, porque me di cuenta de que existe una gran cantidad de imágenes que faltan, pero que hay otra gran cantidad, algunas difíciles de acceder, que sí están. Acá, expongo algo de ese imaginario", señaló a Télam la directora, que contó con la colaboración de Leandro Listorti y el Museo del Cine porteño en la investigación y la búsqueda del material de archivo.
La verdadera historia que Carri narra es la de los cuatreros de guantes blancos, los terratenientes, los explotadores de trabajadores, aquellos que detentan el poder del dinero y de las armas, en relación a Velázquez, pero también a trabajadores, estudiantes y obreros que decidieron oponerse a la opresión durante los años '60 y '70, antes de ser perseguidos, torturados, asesinados y desaparecidos por sus gobernantes.
En ese sentido, es oportuno recordar que el gaucho correntino fue traicionado y muerto en 1967 en una emboscada, en la zona chaqueña de Pampa Bandera, mientras que el chamamé "Los Velázquez", que Raúl Junco y Vicente Loverde compusieron en homenaje a la insurrección y los golpes de Velázquez, fue prohibido en 1967 por el gobierno del Chaco y sus autores detenidos por apología del delito.
La directora de "La rabia" y "Los rubios" sostuvo que buscó mostrar "el viaje de hacer esa película y cómo ese personaje se abruma con lo que pasa con lo que investiga. Le dicen que hay una película sobre Isidro, la busca y no la encuentra. Encuentra un pedazo de un guión de esa cinta, pero no sabe a quién pertenecía. Se puede ver cómo se construye la memoria colectiva, personal y familiar y cómo se convive con ello".
"En el filme yo me pregunto si es mi hijo el que me lleva a mi padre. Lo que puedo decir es que para mí fue muy duro contarle mi propia historia. Convivo con la orfandad y violencia desde los cuatro años. Pero cuando me encontré con un niño de esa edad que me preguntaba sobre eso, fue un dolor espantoso. Nunca lo transité ese dolor y me pareció de una injusticia tremenda tener que transmitirlo", añadió Carri, acerca de los ejes del filme que atraviesan su historia personal.
Según la directora, la película "también habla sobre discursos violentos que naturalizamos y a los que estamos expuestos. Vuelve sobre los pueblos originarios, que es la gran deuda de este país. Hay una construcción social muy compleja si nos olvidamos de esas culturas, de lo que se sabe nada. Esa historia no se tiene en cuenta para lo que es nuestro país".
Para narrar esas historias entrecruzadas, Carri utiliza filmaciones de archivo y las despliega en múltiples pantallas, que se dividen y expanden en muchas otras, como si se tratara de su propia memoria, donde las diferentes imágenes y sus propias palabras y reflexiones leídas en off chocan entre sí, se repelen o se atraen en un diálogo impreciso pero efectivo que crea nuevos sentidos y significantes.
"Busco películas, también una familia, una de vivos, una de muertos; busco una revolución, sus cuerpos, algo de justicia; busco a mi madre y a mi padre desaparecidos, sus restos, sus nombres, lo que dejaron en mí. Hago un western con mi propia vida. Busco una voz, la mía, a través del ruido y la furia que dejaron esas vidas arrancadas por aquella justicia burguesa", escribió Carri en relación a sus intenciones.
Mientras se estrena en las salas porteñas y llega a las pantallas de la sección Forum del Festival de Berlín, "Cuatreros" ya encontró un lugar en la plataforma de video a demanda del cine argentino Odeón, que la incorporará a su sección de estrenos.
La película tendrá un estreno en simultáneo hoy, tanto en el Espacio Incaa KM0, Cine Gaumont, como a través de la plataforma de contenidos audiovisuales nacionales, pero también será exhibida desde esta semana en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
Será exhibida la semana próxima en la sección Forum del 67mo. Festival de Cine de Berlín.
La memoria colectiva, familiar y personal en el filme "Cuatreros"
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