Maximino Moyano, Premio UNO Escenario a la trayectoria, repasa parte de su extensa carrera como actor, docente y director teatral mientras mira viejas fotografías en blanco y negro. Recuerda el lugar en que fueron tomadas esas imágenes, los compañeros que están en ellas y la obra de la cual formaban parte. Es hipnótico escucharlo hablar de una época de nuestro teatro en la que el arte se hacía sin importar las limitaciones, los avatares políticos o la falta de apoyo de los gobiernos de turno.Aunque hace unos años se ha retirado de la escena, no descarta volver y hasta sueña con llevar adelante alguna obra que le quedó pendiente, porque la vocación artística "en tanto uno pueda cumplirla, está hecho, está bien pagado".-Hay una frase de Umberto Eco, que pone en valor la lectura, que dice: "El que no lee, a los 70 años habrá vivido solo una vida. Quien lee habrá vivido 5.000 años". ¿Lo mismo puede decirse de la actuación?-Para los actores es importante vivir otras vidas, porque si no logramos entender lo que le pasa al personaje, es muy difícil que lo podamos traducir.-¿Hubo un momento en que decidió ser actor o la vocación surgió naturalmente?-Creo que uno a esas cosas no las advierte, pasan solas. A lo mejor fue a partir de alguna ocasión en la escuela. En esa época en la primaria algunos días por semana iba una profesora de música y si había piano, se cantaba un poco. Yo recuerdo especialmente a la profesora Lina Conalbi, que inclusive hacía pequeñas comedias musicales con los alumnos. Es probable que ahí empezara a surgir (risas).-¿Hay algún personaje que sintiera que fue a su medida, como escrito para usted?- No lo creo, porque cada vez que uno hace algo se encariña con el personaje y eso es lo más importante en ese momento. Por ciertas circunstancias hay algunos que están más cerca de uno y es probable que uno quizá recuerde más a ese personaje.El fin de un sueño-La sala del Taller Nuestro Teatro (TNT), ubicada en San Juan casi Alem, tuvo un trágico final. Usted, con Elina Alba y Carlos Owens -entre otros- eran parte del elenco. ¿Cómo recuerda ese episodio?-Fue en 1974. Nos destrozaron el teatro, no sé si por una cuestión política...-El atentado se lo adjudicó el Comando Anticomunista Mendoza (CAM), que era un brazo local de la Triple A...-El que puso la bomba es probable que fuera de la Triple A, pero la razón por la que la pusieron nunca quedó clara. Seguramente molestábamos, si no no nos hubieran destrozado el teatro. Quizá el primer molesto fue el gobierno provincial. Por ejemplo, un gobierno tiene un ministerio de Cultura tiene empleados, automóviles y al analizar los últimos, 15 o 20 años uno se pregunta qué hace por la provincia esa gente. A lo mejor trajeron un cuarteto, un guitarrista, pero entonces, en esa época de pronto aparecimos dos locos, como Carlos Owens y yo y en esos tres años hicimos 548 funciones de teatro o trajimos a Julio le Parc, que vino de Francia a exponer.-Porque no era sólo una sala de teatro, se difundían otras artes...-En esos tres años hicimos muchas exposiciones, de la mano de la Asociación de Artistas Plásticos había una cada 15 días, pero también estuvieron músicos como Tito Francia o Armando Tejada Gómez, por nombrar algunos. Seguramente toda esta actividad a mucha gente no le gustaba, así como había muchos otros que nos apoyaban.-¿Cómo fue la presentación de Julio Le Parc?-Él ya estaba viviendo en Francia e hicimos como con otros artistas a los cuales invitábamos y les conseguíamos un hotel, pasajes... Éramos temidos por el "mangazo" permanente (risas), pero era la única forma. Llegó a tal extremo esto, que en ciertas ocasiones el Estado nos facilitaba algunas cosas, pero nos pedía a cambio que les prestáramos algo de lo que traíamos. Pedíamos, por ejemplo, pasajes y hotel para traer a Carlos Alonso desde Córdoba a inaugurar su muestra. Los artistas siempre nos decían que sí. Y ahí entra el otro conflicto, de saber si vos estás en un ministerio porque te nombraron, porque sos pariente o porque te interesa la cultura. Eso nunca se sabe.-Después de tantos avatares, ¿qué le dio la actuación a su vida?- No sé si uno está en condiciones de definirlo, pero creo que la tranquilidad de haber logrado algunas de las cosas que uno suponía que había que hacer.-Como mostrar desde la escena otras realidades, sobre todo en épocas duras...-Esa es una tarea general del arte, mostrarnos aquellas posibilidades y las cosas buenas que tenemos, que a veces son las que están menos a la vista.
Maximino Moyano. En esta entrevista, el actor y director teatral, que fue reconocido con el Premio UNO Escenario a la trayectoria, habla de su vocación, su carrera y la convicción de hacer teatro aún en condiciones adversas
El teatro como una forma de persistencia

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