El silencio tras la muerte del Negro Olmedo

Por UNO

A muchos años de la muerte de Alberto Olmedo, Adriana Brodsky sigue recordándolo con un profundo cariño a lo largo de toda la nota. Y se atrevió a esbozar lo que significó su repentina partida."Su muerte fue un golpe durísimo para todo el mundo y mucho más para los que estuvimos a su lado. Cuando él se murió yo estaba en Carlos Paz, haciendo temporada con Mario Sánchez y Moria Casán y nos enteramos allí. Y la verdad es que yo estuve años sin dar notas, sin hablar de la muerte del Negro, no podía ponerle palabras. No podía y no quería. Era un tema de honrarlo, para mí, no estoy decretando nada para los demás. Era para mí y le decía: en silencio yo sufro, lloro y te respeto, no quiero que se entere nadie. Esto lo sabemos el Negro y yo", confiesa la actriz.El hecho de estar en el sketch del Manosanta, en su rol de "bebota", hace que noche tras noche Adriana esté en contacto con el impacto que este personaje, creado hace décadas por Olmedo, sigue produciendo en la gente. "Nunca imaginé que después de tantos años el público recordara a Negro tanto o más que antes, no puedo creer su vigencia. Está más vivo que nunca". Y el agradecimiento por todo lo que significó este humorista para su carrera lo simboliza en un gesto: "Yo tengo una foto del Negro Olmedo en el camarín y siempre le hago como una caricia en la nariz y le digo: 'Gracias por todo lo que me seguís dando'. Tan sólo con contar esto me emociono".