Espectaculos Viernes, 27 de julio de 2018

El puchero de oro llega al Independencia

Con la autoría del legendario escritor Ernst Theodor Amadeus Hoffmann y la dirección de José Carlos Chiófalo, llega esta propuesta a la sala máxima de Mendoza.

El puchero de oro es una obra teatral basada en el extraordinario y fantástico cuento del mismo nombre del compositor, ilustrador, pintor, jurista y escritor prusiano Ernst Theodor Amadeus Hoffmann. Con motivo de festejar sus 20 años de permanencia en el medio teatral como elenco de teatro independiente, el elenco EQT llega con su estreno al escenario mayor de los mendocinos, el teatro Independencia, este viernes a las 21.30, bajo la adaptación, puesta en escena y dirección de José Carlos Chiófalo.

"El puchero de oro fue un cuento que leí hace un poco más de diez años por una inquietud de un maestro de teatro ruso que había dicho que nunca había podido hacer una obra de Hoffmann. Siempre es más fácil la lectura que la puesta en escena. Es complicado y ha sido muy complicado realizarla, porque quizás hacerla en el cine de hoy sería mucho más fácil con la tecnología disponible y todas las facilidades que posee, pero para el teatro es un desafío", comenzó Chiófalo en su diálogo con Diario UNO.

La puesta teatral diseñada por Chiófalo nos sumerge en el universo fantástico, ambivalente y de marcado dramatismo psicológico propio del estilo de Hoffmann. "Es un tipo complicado en sus obras, Chaikowski por ejemplo tomó un cuento de él, Cascanueces, e hizo el ballet. Pero en esta obra hay una mezcla de fantasía y realidad todo el tiempo, naturalizando a la primera", expresó el director.

Además se incluyen en la obra matices de la comedia dramática en tono tragicómico. Sus personajes, los terrenales y los fantásticos, le muestran al espectador el juego entre la realidad y la no-realidad donde sus vestuarios, la escenografía y sus particulares dispositivos, la música y el sonido, el diseño lumínico y la versatilidad de sus actrices y actores se funden en el confuso mundo fantástico.

"Para él (Hoffmann) es natural que a nuestro alrededor se muevan fuerzas misteriosas, ocultas y cuestiones más maravillosas que nosotros los humanos no tenemos capacidad de ver. Por ahí nos pasa algo maravilloso y no tenemos la capacidad de darnos cuenta, esto lo dice mucho Hoffmann. Yo pienso por ejemplo siempre en el mendocino que tiene todo el tiempo la montaña de fondo, y en ese lugar que es la naturaleza y hermoso que nos podría impactar todo el tiempo, pasa a ser algo común y los que vienen de afuera se quedan maravillados con lo que tenemos acá y lo tomamos como cotidiano y sin sorpresa. Es un desafío muy grande plasmar y mostrar la fantasía que plantea la obra y en ésta queremos mostrar la parte más tortuosa del amor, así la frase creer en el amor atraviesa toda la obra de principio a fin", afirmó Chiófalo.

La obra se trata del amor, pero en realidad trata de mostrar la parte más oscura de él en esa dicotomía de fantasía con realismo. La frase "creer en el amor" atraviesa toda la obra y uno puede ir viendo cómo ese "creer en el amor" va transformando a los personajes. El desafío es bajar a la realidad esa fantasía en la que trabajaba Hoffmann.

Lo actual que tiene la obra es esa lectura de creer en el amor, y se trata de eso también, creer en el amor físico, al arte, a la profesión, al amor en todas las formas. Siguiendo este hilo le consultamos al director si cree en el amor, a lo que respondió entre risas: "Yo sí, pero creo mucho en el amor a lo que yo hago. Hace más de 20 años que estoy en esto y en el presente, por circunstancias del grupo, he tenido que volver al escenario y volver a actuar, me siento como un nene en su primer día, eso es un amor muy grande para mí", cerró Chiófalo.

En la historia de El puchero de oro, el joven Anselmo recién llegado a la ciudad y luego de un confuso episodio, conoce a orillas del río a una serpiente con forma de mujer y se enamora inmediatamente de ella. Antes de retirarse, esta mujer llamada Serpentina le pregunta "¿crees en el amor?". Alterado por lo ocurrido, ya en casa de su padrino, Marcos Paulmann y ante la presencia de Verónica, Angélica y Heerbrandt, Anselmo intenta contar lo sucedido, pero nadie de los presentes le cree.

Por su lado Lindhorst, padre de Serpentina, y la hechicera Elisa mantendrán una lucha de fuerzas misteriosas cruzando hechizos y contra hechizos, y usando a los personajes terrenales como medio para lograr que Anselmo se case con Serpentina cumpliendo la voluntad de Lindnthorst, o se desvíe su atención hacia Verónica, tal cual lo desea Elisa.

A partir de ese interrogante "¿crees en el amor?", los personajes terrenales comienzan a vivir distintas situaciones referidas al amor y a cómo es interpretado por cada uno de ellos.

En el 2015 hicieron un preestreno en la Nave Cultural a modo de tráiler para ver cómo realizaban el montaje de la obra, debido a la complejidad de trabajar y representar dos mundos tan diferentes.

Esta historia con fantasía, se mantiene vigente con más de 200 años desde su creación, donde el mensaje está intacto y fácilmente podría ocuparse en la actualidad, teniendo en cuenta que su contexto original es el romanticismo del siglo XXVIII.

"Soy un director que no me he destacado por trabajar con muchos dispositivos escénicos, siempre he hecho cuestiones más minimalistas, vacías o con elementos que se pueden colocar y sacar rápidamente, pero ahora decidimos hacer una cosa mucho más grande y creo que vamos a tomar magnitud de todo lo sucedido después del estreno", expresó el director.

En cuanto le consultamos por el llamativo y quizás raro título de la obra, Chiófalo nos confesó que es la traducción de la palabra original: "Para nosotros la palabra puchero es la comida, y en realidad es una olla como la olla de oro que está al final del arco iris, también se le dice el caldero de oro, es según las traducciones. En un momento pensé cambiarle el nombre y la diseñadora me dijo que no, porque llama más la atención al público para que venga a ver de qué se trata ese 'puchero'".

Hacia el final de la entrevista, y teniendo en cuenta que después de mucho tiempo el director vuelve con su elenco a presentarse en el principal escenario mendocino, le preguntamos sobre cómo ve la escena actual del teatro en Mendoza.

"Por lo que yo veo se mueve bastante bien, me llama la atención la cantidad y variedad de obras que hay. Hay muchos grupos nuevos, tengo muchos amigos capos y creativos que siempre están haciendo cosas, pero lo que falta son espacios. Antes los grupos independientes podían tener otro tipo de trabajo, podíamos mantener una obra durante mucho tiempo presentándola, yo por ejemplo hago esta obra en el Independencia como estreno y no sé cuándo la vuelvo a hacer. Esa es la diferencia a otras épocas. Si no fuera por ustedes, que siempre le dan mucho espacio a los productos mendocinos, en los demás medios es muy difícil entrar", cerró Chiófalo.

La obra es para mayores de 13 años en adelante, porque hay un pequeño desnudo al principio, que si bien está totalmente cuidado y se ve al fondo, y para cuidar todos los detalles y aspectos, se decidió que el público habilitado es a partir de los 13 años. Las entradas se consiguen en la boletería del teatro Independencia a $180 y anticipadas en www.tuentradaweb.com

Cuándo: viernes, a las 21.30

Dónde: teatro Independencia

Entradas: $180

En www.tuentradaweb.com

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