Radio Nihuil presenta al popular divulgador musical, quien ofrece un espectáculo en el que devela puntos de contacto entre el autor de Don Juan y el de Imagine. Estará ho

El legado de Mozart y Lennon

Por UNO

La relación, en principio, parece insólita. ¿Qué une a Wolfgang Amadeus Mozart con John WinstonLennon? El uno fue, acaso, el mayor genio musical de todos los tiempos, un verdadero superdotado

que en sólo 35 de años de vida compuso parte de la mejor música jamás creada. El otro fue un

revolucionario músico popular, insolente y brillante, líder de una banda de brillantes, autor de

ese tipo de canciones que van a ser cantadas por siempre y dueño de un destino trágico. ¿Qué los

une, decíamos? Por lo pronto, los une Marcelo Arce, el reconocido divulgador musical, que estará en

Mendoza para ofrecer, precisamente, "Mozart y Lennon, de La flauta mágica a Imagine", un

espectáculo presentado por Nihuil que establece reveladoras filiaciones entre las músicas de uno y

otro.

Las funciones serán hoy a las 21.30 en el teatro Universidad (Lavalle 77, Ciudad) y mañana en

el aula magna de la UNCuyo de San Rafael (Bernardo de Irigoyen 375).

Arce ha encontrado increíbles puntos de contacto entre la música que compusieron estos dos

referentes, uno de la música llamada culta y otro, del rock. "Mozart y Lennon fueron estrellas

fugaces que llegaron en el momento preciso en que la historia de la música requería un soplo de

aire nuevo", dice, para empezar.

–A algunos les resultará extraño que haya semejanzas entre la música de Amadeus y la del ex

Beatles. ¿Cómo surge la idea de unir sus obras en un espectáculo?

–Esto surgió el año pasado, como parte de mi ciclo "Clásico y moderno", en el teatro Avenida

de Buenos Aires. Allí suelo hacer combinaciones de músicos, por ejemplo "De Beethoven a Yupanqui", "

De Bach a Sinatra", "Chopin y Sting" y ese tipo de propuestas. Y el año pasado me encontré con un

reportaje a Lennon realizado en Viena, en el que dice que él escuchaba mucho a Wolfie (así le

decían a Mozart) y que estaba seguro de que, de haberlo conocido, habrían sido buenos amigos. Esto

despertó mi inquietud. Yo tengo la obra completa de Mozart y mucho de Lennon. Así que empecé a

encontrar puntos de contacto. Pensé que iban a ser dos o tres cuestiones, pero encontré pilas de

contactos.

–¿Y cuáles fueron esas semejanzas?

–Al azar: Mozart y Lennon supieron decir "mi voz es el piano". Los dos dijeron: "Cuando estoy

feliz, hago sonar campanillas". Para mostrar esa coincidencia, yo encuentro que la canción de

Lennon Starting Over empieza con campanillas. Luego voy a un tema como Beautiful Boy, de Lennon,

que también empieza con campanillas. Y en Mozart, cuando él está bien, su música utiliza

campanillas. En este caso, La flauta mágica es un buen ejemplo.

–¿Hay más?

–En el manuscrito del Concierto para piano N°21 apunta Mozart: "Imagino un mundo mejor". Es

obvia la remisión a Imagine, esa mezcla de himno y balada de Lennon. Otra: cuando termina su tema

Love, Lennon queda solo con el piano, lo que él toca en la mano izquierda tiene el mismo diseño que

utiliza Mozart. Y en la mano derecha toca un adagio, y con eso se despide. Cuando lo escuché supe

que eso estaba en Wolfie y no podía recordar en dónde. Hasta que encontré la relación: está en el

Adagio para piano K. 540, que está anotado como "amoroso". Es decir, "love". De contarlo, nada más,

se me erizan los pelos.

–¿Y cómo muestra en su espectáculo todos esos contactos?

–La función se hace con pantalla gigante, donde se verán clips con subtitulados, y allí se

hace un ping pong entre lo que pasa con Mozart y lo que pasa con Lennon. Además, vamos a mostrar a

Mozart y sus rarezas, vamos a mostrar la primera sinfonía que él compuso, con una dramatización

especial que hicimos. Trato de sintetizar las semejanzas vitales y artísticas, en definitiva, de

estos dos genios de la música.

–¿Qué sucede con su público, descubre la música a través de usted?

–Sí. Pasan cosas como que los chicos jóvenes, atraídos por la música rock, descubren que les

gusta Chopin o Schumann. O que las señoras, que son habitués del Colón, terminan encantadas por la

música de Sting. Si una obra tiene forma y contenido, es artística. Y estos espectáculos lo que

quieren mostrar es que cuando la música es buena, la música es una sola.