Catherine Fulop mostró que es igual que cualquier mujer: en un momento de su vida se obsesionó con la vejez y las arrugas la llevaron a pasar por el quirófano.
Superados esos complejos, la bella actriz confesó que el bótox paralizó sus facciones. "A los 42 empecé con esa cosa del botox y las arrugas… Me puse botox hasta que me di cuenta de que estaba con la cara medio congelada. Empiezas a querer que uno solo te fotografíe o que te maquille la misma maquilladora que ya te conoce… Ahora no me importa nada, te lo juro".
"Estoy dispuesta a engordar 10 kilos por un papel. ¿Qué más quieren que haga?", dijo Catherine Fulop a la revista Noticias y confesó que le encanta comer.
"Sino estuviera tan expuesta, sería una gordita", confesó en una etapa de su vida totalmente relajada.
En ese proceso de aceptación, la esposa de Ova Sabatinhi subió unos 6 o 7 kilos, de los cuales asegura le restan bajar 2. "Sostener lo imposible es frustrante y ahí es donde puedes cometer errores graves en tu vida. Ya ves a miles de personas que están con la cara torcida, con la boca de más…"

