Esta semana se estrenó en la cartelera de cine de Mendoza, disponible de manera exclusiva en el cine Universidad El irlandés, último filme de Martin Scorsese que, merced al conflicto que las principales cadenas de cines del mundo mantienen con la plataforma que financió el proyecto del cineasta (Netflix) sólo será exhibido en 58 salas en todo el país.
La semana que viene, concretamente el miércoles 27, ya estará disponible en la plataforma de streaming esta película del realizador de Buenos muchachos, Casino, Taxi Driver y Los infiltrados, que regresa a trabajar con uno de sus actores "fetiche", Robert de Niro, vuelve a dirigir a Joe Pesci y por primera cuenta en su elenco a Al Pacino.
En este caso, es la historia de Frank Sheeran, un veterano de la Segunda Guerra Mundial que se vuelve un buscavidas y luego un asesino a sueldo que trabajó para notables figuras, pero lo más destacable fue su relación con Jimmy Hoffa, líder de los Teamsters (camioneros), cuya desaparición en 1975 sigue siendo un misterio.
Como la cinta abarca varias décadas, Scorsese decidió incluir una nueva técnica y no recurrir a otros actores que personificaran a De Niro, Pacino o Pesci en su juventud. El cineasta fue contundente: "Para mí estos efectos especiales de rejuvenecimiento son la nueva forma de maquillaje".
Lo cierto es que esta innovadora técnica era muy cara y ningún estudio cinematográfico estaba dispuesto a pagarla. Sólo Netflix se aventuró a hacerlo y por eso se da esa particular circunstancia de que se estrene en el mundo en pocas salas: es un requisito para la Academia de Hollywood que el filme se exhiba en salas convencionales de cine para que pueda aspirar a los premios Oscar.
El precio de la aventura fue de 160 millones de dólares.
Cómo se filmó
Esta técnica de rejuvenecimiento tiene un antecedente inmediato en Proyecto Géminis, la película que actualmente está en cartelera en Mendoza, con la actuación de Will Smith como un asesino a sueldo que es perseguido por su propio clon (mucho más joven) para asesinarlo. El experimentado director Ang Lee recurrió a más de 500 artistas de efectos visuales de la empresa Weta Digital para crear el clon joven de Smith, luego de estudiar cómo son los procesos de envejecimiento y cómo éstos afectan el rostro, de qué manera aparecen las arrugas, cómo se adelgaza la piel, etcétera.
Concretamente para crear al clon joven de Will Smith, tuvieron que recurrir a filmar dos veces. El actor se sometió a una técnica llamada "captura de movimiento", que consiste en llevar un traje (body suit), un casco y en su caso una máscara facial para captar todas sus expresiones, movimientos y los más pequeños gestos. Todos estos datos, que se filmaban con pantalla verde (Green Screen) se unieron a los que previamente habían creado digitalmente para "contruir" el cuerpo del clon, en base a filmes de Smith de los años ´90. El rodaje "normal" correspondía a las escenas de Smith en su edad actual.
En el caso de El irlandés la técnica fue más compleja, porque Robert de Niro se negó a llevar el casco o los marcadores en el rostro que permitieran la captura de movimiento, porque según él, entorpecerían su actuación, además de que no podría interactuar con los otros actores en las escenas.
Por eso, el director de fotografía Rodrigo Prieto ideó una cámara especial llamada ILM, que su creador llamó "el monstruo de tres cabezas", porque era una cámara principal con dos cámaras secundarias a sus lados. De esta manera captaba, de manera tridimensional, toda la información del rostro del actor sin entorpecer su labor interpretativa.
Estos datos luego se llevaban a un software, especialmente creado para la película por Industrial Light and Magic, la empresa que fuera creada por George Lucas, eso sí, con toque argentino, porque Pablo Helman fue el encargado de "rejuvenecer" a los personajes a partir de esta técnica.
Volverlos a la juventud o incluso desde la muerte -como se planea hacerlo con James Dean en el filme Finding Jack- son claras muestras que el cine nunca, desde la época de Georges Méliès, ha dejado de sorprendernos.
