Adabel Guerrero, la vedette que saltó a la fama masiva en el programa de Tinelli, tiene una formación de danza clásica que la diferencia en el escenario de sus compañeras de show.
Sus participaciones en Bailando por un sueño dan cuenta de sus estudios profesionales, diferentes a la mayoría de los concursantes, y la vedette explicó su historia con la danza y sus secretos al diairo Perfil.
En el reportaje la chica le dijo al diario porteño que el baile implica una sensación orgasmica en el cuerpo y que todo bailarín puede dar cuenta de ello.
Este es un extracto de la entrevista:
—¿Cómo te iniciaste en la danza?—Hice el profesorado de danzas clásicas en La Plata, desde los 8 hasta los 18 años. Después, estudié y trabajé en giras con el Ballet Concierto, de Iñaki Urlezaga, también hice comedia musical con Pepe Cibrián y, después, funcioné en el teatro de revista. Uno va aprendiendo en el trabajo.
—¿Qué estilos de danza te gustan más? ¿Cuáles te resultan más cómodos y cuáles más difíciles?—El adagio es lo que más me gusta hacer. Los ritmos más fáciles, como cumbia o cuarteto, me divierten pero no tienen tanto compromiso técnico. Cuando hacemos un adagio, un chachachá, ritmos de ballroom, que requieren de técnica y de esfuerzo, me apasiona y me permiten volcar lo que estudié tantos años. Al ser más lento, en el adagio se aprecia más la belleza de las líneas. Pero toda la danza es difícil si la hacés bien. A mí, bailar me transporta, es una pasión absoluta. Bailar es lo más, es orgásmico. El que ha bailado sabe a lo que me refiero: es un placer en todo el cuerpo. No es cierto que la técnica mate a la libertad, es al revés. Cuando uno tiene técnica, realmente es libre para bailar y para expresarse.
—¿Quiénes son tus referentes en la danza de la Argentina?—Julio Bocca, Maximiliano Guerra, Hernán Piquín… Ellos son los máximos de la Argentina, cada uno con su estilo. Maxi, más varonil, más a tierra, y Julio y Piquín, más principescos, más aéreos. No hay un primero ni un segundo, son distintos entre sí. Se han roto el alma practicando desde chiquitos para llegar a donde llegaron.
—Según vos, ¿quiénes tienen un perfil similar al tuyo en el “Bailando”, y que son tu competencia?
—Las que son bailarinas son las Escudero. Y obviamente está Piquín: groso, groso.Fuente: diario Perfil
