A la hora de buscar financiamiento para comprar una propiedad, existen diversas opciones crediticias que se pueden tener en cuenta. Si bien hay ciertos préstamos, como los créditos hipotecarios tradicionales, que en otros países del mundo son los más populares para comprar una casa, en Argentina no es el caso.
En un país con una situación económica relativamente inestable, con un tipo de cambio volátil y con altos niveles de inflación, como la de la Argentina, existen préstamos especiales para el contexto. En este sentido, los créditos hipotecarios UVA son una de las mejores opciones que existen en el país a la hora de comprar una vivienda.
Solicitá tu crédito hipotecario UVA para obtener el financiamiento más conveniente para comprar una propiedad. A través de la página web de algunos bancos es posible verificar los montos mínimos y máximos que otorga cada entidad financiera, así como el valor que tenga la UVA en ese momento determinado.
¿Cómo funcionan los créditos hipotecarios UVA?
Los préstamos hipotecarios UVA fueron lanzados en 2016 por iniciativa del entonces Gobierno Nacional argentino. El objetivo fundamental del plan consistía en fomentar el ahorro y el acceso a la vivienda.
La UVA, cuyas siglas significan “Unidad de Valor Adquisitivo”, es una unidad a la que se le es asignado un valor en el inicio, que luego es actualizado según la inflación medida por el INDEC. Se trata de una actualización que se realiza de manera mensual a la par de la inflación.
De este modo, si este mes se toma un crédito hipotecario con una UVA al valor de un peso, el mes siguiente, la misma tendrá un valor de un peso sumado a la inflación de ese mes. Es así como es un crédito que se ajusta todos los meses según la fluctuación de la inflación a nivel nacional.
Ventajas de los créditos hipotecarios UVA
Los créditos hipotecarios UVA son, en la actualidad, una de las mejores alternativas que existen en Argentina para comprar una propiedad. Esto se debe a algunas de las características principales de estos créditos, que los hacen los más convenientes que otros, tales como los préstamos hipotecarios tradicionales.
Los créditos hipotecarios tradicionales consisten, básicamente, en un contrato mediante el cual un banco presta dinero a una persona para que pueda comprar un inmueble. A su vez, este bien funciona como la garantía de que el dinero prestado -junto a los intereses correspondientes- serán devueltos en las cuotas y plazos acordados.
Debido a la garantía particular que tiene este tipo de crédito, las cuotas suelen estar constituidas por montos más bajos que las de otros tipos de ayuda financiera. Es este el motivo por el cual estos préstamos son tan populares en otros países del mundo, tales como Estados Unidos.
En Argentina y otros países con gran inestabilidad del tipo de cambio e inflación crónica, en cambio, los créditos tradicionales no resultan atractivos. Por el contrario, a pesar de tener la propiedad que se está pagando como garantía, estas ayudas financieras resultan demasiado caras.
Esto es porque la situación económica genera que las tasas de interés sean calculadas proyectando la inflación esperada en el futuro con pronósticos poco optimistas. Es así como las tasas terminan siendo demasiado altas, lo cual impacta en que los créditos resulten extremadamente caros y poco convenientes. Por eso es que las UVA son una gran solución en contextos económicos de alta volatilidad, ya que permiten a los Bancos ofrecer tasas iniciales más bajas que las de los créditos tradicionales, y ajustar las cuotas siguiendo la inflación, en vez de los pronósticos económicos hipotéticos altamente desfavorables.
