Si es cierto que Cambiemos llegó para modificar la política, ya deberíamos tener la certeza de que en las elecciones de este año el oficialismo demostrará que es más que "kirchnerismo cool".

"Pegarse" gratis a las obras

Hace unas semanas, desde la usina informativa de la Jefatura de Gabinete del presidente se hicieron trascender órdenes expresas que se le atribuyeron al titular de ese ente, , y que tenían que ver con las elecciones legislativas de octubre próximo.

Una de esas directivas hacía alusión a que algunos de los funcionarios exitosos debían prepararse para posibles postulaciones en esos comicios.

Otra, que cayó muy mal, señalaba que todos los que fueran candidatos por el oficialismo debían subirse a la ola de obras públicas que supuestamente iba a inundar el país con el fin de aparecer "pegados" -en las ciudades y pueblos donde se postulaban- a un gobierno que ya no prometía sino que hacía.

Dicho en criollo: debían aprovechar la utilización de fondos públicos en obras para que la campaña les saliera gratis.

Por eso sorprendió que Macri aseguró que no quiere que los integrantes de su Gabinete nacional se presenten como candidatos en las elecciones legislativas de octubre próximo.

"Yo priorizo mucho responderle a la gente. Yo preferiría que se queden todos en sus tareas. Necesito que haya velocidad en la resolución de los problemas", sostuvo.

Varios ministros ya estaban en carrera para competir en las elecciones de este año, como (Educación), Carolina Stanley (Desarrollo Social) y Jorge Triaca (Trabajo), quienes habían sido mencionados para buscar una banca en representación de la provincia de Buenos Aires. También se sugirió a los radicales Julio Martínez (Defensa), que podría presentarse por La Rioja, y Ricardo Buryaile (Agroindustria), por Formosa.

Parece una buena noticia. Pero sería mucho mejor si el Presidente desactivara la segunda de las órdenes, es decir, el utilizar la obra pública como propaganda gratis para todos los que sean candidatos del oficialismo.

Si es cierto que Cambiemos llegó para cambiar la política, respetar a los contribuyentes sería una forma sensata de demostrar que el PRO es algo más que kirchnerismo cool.

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