Editorial Viernes, 2 de marzo de 2018

La buena y la mala prensa del Aconcagua

Las noticias del Aconcagua trascienden las fronteras de Mendoza y tienen impacto en los visitantes.

Las notas periodísticas sobre el cerro Aconcagua (6.962m) suelen trascender las fronteras de Mendoza, la mayoría de las veces por las buenas noticias. Esta semana, los medios mendocinos y nacionales siguen de cerca la expedición Summit Aconcagua 2018, integrada por destacados deportistas que superaron difíciles momentos en sus vidas a través de esta actividad. Su meta es llevar a la cima la bandera de los Juegos Olímpicos de la Juventud que se harán este año en la Ciudad de Buenos Aires.

El ascenso comenzó el domingo 18 de febrero y Diario UNO ha seguido de cerca los pasos de estos 11 atletas que están acompañados de un equipo médico y del actor y conductor de televisión Julián Weich.

De la cantidad inicial sólo queda la mitad: Weich; el capitán de Los Murciélagos, Silvio Velo; la nadadora y medallista olímpica Pilar Pereyra; el ex preso y jugador de rugby de Los Espartanos Ezequiel Baraja; el ex torero español y triatlonista Álvaro Casillas, y el presidente de la Fundación de Pacientes de Cáncer de Pulmón, Peter Czanyo.

El grupo ya se encuentra en el campamento Nido de Cóndores (5.560m) tras 12 días de aclimatación. Su presencia en el Parque Provincial Aconcagua ha puesto en alerta a todo el cuerpo médico, de guardaparques y a la Patrulla de Rescate, que siguen atentos su avance en la altura. De hecho, durante los primeros días se generó una polémica porque se decidió "bajar" a la abuela italiana Elisa Forti (83), una runner con vasta experiencia, por considerar que corría peligro su integridad física.

Más allá del malestar de su familia, los profesionales se mantuvieron firmes en su posición y más teniendo en cuenta que en esas jornadas el helicóptero estaba fuera de servicio para una posible evacuación de emergencia.

A esta altura, nadie quiere tener que transmitir una mala noticia sobre el Aconcagua por una negligencia ya que sería una prensa negativa para Mendoza. Justamente el guía griego Panagiotis Kotronaros ha criticado que todo el personal del parque, que pertenece al Estado, no hable bien el inglés para relacionarse con los andinistas extranjeros (un tema para repensar).

El heleno hacía referencia especialmente a situaciones límites como las que le tocó vivir, ya que dos de sus clientes debieron ser evacuados y uno murió a metros de la cumbre. De hecho él mismo no puede volver a Grecia -lleva más de 40 días en Mendoza- hasta tanto se resuelva esta investigación.