No es algo casual. La relación de bodega mendocina Cabrini y su vino licoroso o de misa con la Iglesia lleva más de 80 años. Pero escribe un capítulo inédito con la visita del papa León XIV a Argentina, que puede abrirle un camino para llegar al mismísimo Vaticano, en Roma.
Hugo Cabrini, hacedor del vino del papa León XIV: "Sería muy lindo llegar al Vaticano"
Su bodega elabora uno 70 mil litros de vino de misa anuales. Su relación con otros pontífices antes del papa León. Cómo se elabora y dónde se vende el vino del que todos hablan
En realidad, la familia Cabrini ya proveyó de vino a 2 pontífices antes de León a través de varios envíos. Pero lo de León reviste circunstancias especiales, por tratarse de la primera visita de un Papa a Argentina después de la de Juan Pablo II hace 39 años.
"Antes se elaboraba mucho más. Hoy el consumo se limita a iglesias", cuenta Hugo Cabrini (68), ingeniero agrónomo y copropietario de la bodega de Perdriel de donde saldrá el producto para la liturgia que celebrará el jefe de la Iglesia Católica en la Basílica de Luján, en Buenos Aires.
-¿Qué características tiene el vino licoroso o de misa?
-Es un vino de los que se denominan especiales, o vinos fortificados, en el momento de la fermentación. Cuando ya el mosto es vino y se ha consumido más de la mitad del azúcar aproximadamente, se agrega alcohol vínico, lo cual hace que la graduación alcohólica salte de 16,5 a 17 grados de alcohol, y a su vez paraliza la actividad de las levaduras. Por lo tanto el azúcar remanente queda aproximadamente entre 85 y 100 gramos por litro de azúcar, y esto hace que la estabilidad del vino en contacto con oxígeno sea muy buena, que con envases ya abiertos tenga una estabilidad natural.
-¿Cuántos litros se producen anualmente y cómo se comercializa?
-Aproximadamente se elaboran 70 mil litros al año. Otros años, mi padre elaboraba incluso mucho más. El consumo no es tan importante porque el consumo en las misas es pequeño, y se comercializa fundamentalmente en todo el país. Eso sí: en distintos canales de comercialización, ya sea a través de la red de nuestros distribuidores, a veces congregaciones religiosas, a veces en algunas provincias el mismo obispo compra las partidas para luego distribuirlas a sus observantes, y también tenemos una red de distribución puerta a puerta, no solamente con este vino, donde a través del e-commerce o a través de nuestra página web es enviado con un mínimo de una caja desde la bodega hasta el domicilio zonificado, y el servicio en ese sentido es muy bueno.
El mercado del vino de misa: de Luján al mundo
-Aún sabiendo que la demanda de las iglesias es la principal, la marca está en vinerías. ¿Cómo se reparte el mercado, en porcentajes?
-Eso es difícil saberlo porque muchos compran, incluso vienen sacerdotes, congregaciones a la bodega o te compran en forma particular. Es difícil saber el porcentaje de uno u otro, pero yo te diría que un porcentaje importante es utilizado para la celebración de la misa, y bueno, el resto sí es un denominado también vino. Al ser un vino dulce y alcohólico, es un vino para normalmente utilizarlo o beberlo después de las comidas, porque es agradable al paladar. El consumo sí aumenta en invierno. Aparentemente por esa agravación alcohólica, tiene mayor consumo en invierno históricamente, pero bueno, el consumo es, digamos, diverso. Olvidé decirte algo importante en cuanto a la comercialización, porque nosotros comercializamos obviamente en todo el país y recientemente en el mes de agosto hemos comenzado la exportación de este vino, constantemente como vino para la misa en Paraguay. Ya estamos exportando este vino a ese vecino país.
-Y es el primer caso de exportación, o sea, ¿abrieron el mercado exportador con Paraguay o se le vendían a otros países, digamos, aunque fuera una cuota marginal?
-En Paraguay históricamente hemos exportado, desde los años '70. Y también sí he tenido interés en otros países, fundamentalmente latinoamericanos, como México, que dejó de elaborarlo e importa el vino de misa desde España. Hemos tenido contacto con la congregación salesiana, también con Colombia, donde es bastante engorroso entrar y quedó trunca la operación por el terremoto. Incluso en Paraguay estuvimos 9 meses para la aprobación de la importación.
Te digo más, es más fácil exportar a Estados Unidos, exportar a Irlanda, que a algunos países latinoamericanos por toda la legislación que tienen en materia de exportación de vino.
-¿Y eso es general o pasa particularmente que hay más exigencias con el vino de misa o el vino licoroso?
-Es en general para cualquier tipo de vino y realmente, incluso en algunos países tenés aprobaciones parciales. Por ejemplo, si vos cambiás el año y cambia la etiqueta se inicia el trámite de nuevo. Son complicaciones que uno tiene que ir llevando adelante.
"Sería muy lindo llegar con el vino al Vaticano"
-¿Cómo se llevó esto a que el vino licoroso de Cabrini pase a ser parte de la liturgia que va a celebrar el papa León ahora en su visita a Argentina?
-La bodega lo elabora hace 87 años.Obviamente empezaron mi bisabuelo, mi abuelo y mi padre prácticamente en conjunto. Luego hemos tenido relación con el Vaticano, tenemos documentación que respalda que el vino fue enviado en 1950, cuando el papa Pío XII estaba al mando de la Iglesia. Y la nota está firmada curiosamente por J. B. Montini, que luego fue Pablo VI. Más tarde con Juan Pablo II, a través de obsequios que recibe de la congregación de Don Orione, por lo cual nosotros tenemos, la verdad, mucho cariño porque Don Orione visitó la bodega en el año '36.
Así fue que nuestro vino se consumió durante el Jubileo en Roma ante dos millones de personas. Lo publicó un diario italiano y luego en algunos medios. Obviamente requiere una autorización del Arzobispado, certificaciones no para una sola partida de vino, sino que se renueva periódicamente. La última es la del obispo vigente, Marcelo Colombo. A través de él me pongo en contacto, ofrezco el vino para justamente la visita del papa León XIV y logramos que nuestro vino sea utilizado en la Basílica de Luján de Buenos Aires.
Para nosotros es un honor que llegue al Papa primero, y además que nuestro producto sea utilizado para la consagración de cada una de las misas. Obviamente para un católico y cristiano es uno de los actos más importantes.
-Y a propósito de esta historia y de haber llegado a León ¿se ilusionan con el hecho de que la bodega provea en forma permanente al Vaticano?
-Obviamente sería muy lindo llegar al Vaticano. En este momento estamos muy gratificados con que nuestro vino sea utilizado para las celebraciones litúrgicas acá argentina. Lo demás no lo he pensado, lo dejaría en manos del Señor.
-¿Cuáles son los próximos planes que tienen con la bodega?
-Los planes de expansión son, incluso en la misma comercialización del vino en general, no solamente el vino de misa. Es un trabajo muy constante, muy lento, y que requiere muchas acciones, por lo cual no hay un plan expansivo agresivo fuerte, porque amerita que todo vaya fluyendo, no en forma natural, porque tampoco quiero ser el proveedor de todo Latinoamérica. Eso requiere progresar con la producción, no sólo del vino de misa, sino de nuestros Malbec y Cabernet.
FICHA TÉCNICA
Bodega Cabrini se fundó en 1918.
Superficie productiva 48 hectáreas, entre Perdriel, Ugarteche y Tupungato.
Capacidad de elaboración 1,2 millones de litros.
Vino de misa de 17° y 85 gs de azúcar/litro.
Precio sugerido: $17.000.
Volumen elaborado: 70.000 litros anuales
En pocas palabras
- Vino de misa: la bodega mendocina Cabrini lleva 87 años elaborando vino para la Iglesia, con vínculos históricos con varios pontífices.
- Visita papal: el papa León XIV utilizará el vino de Cabrini durante su visita a Argentina, un hito para la bodega.
- Exportación y futuro: la bodega ya exporta a Paraguay y aspira a expandir su mercado, con la esperanza de llegar al Vaticano.



