La misa es una celebración católica que forma parte de una serie de ritos y costumbres de la religión como tal. Una misa representa el acto más elevado e importante de la Iglesia católica y simboliza el encuentro con Dios y sus fieles.
Uno de los momentos clave y principales de una misa es el momento de la comunión. Llegado el punto de la misa en que se toma la eucaristía, quienes asisten a la celebración forman una fila y caminan hacia el altar para recibir la hostia.
Quienes forman parte de la religión y las prácticas puede que sepan, o no, de qué están hechas las hostias de la misa. A veces se conoce su simbolismo, pero no su composición.
¿Qué es la misa y qué representa en la historia?
En la misa, los católicos y la comunidad se juntan para proclamar las sagradas escrituras y recibir a Jesús en comunión.
La misa parte de la historia y de un momento en la línea del tiempo muy importante para la religión: el sacrificio de Jesús en la cruz.
La Eucaristía, como parte de este acto central, representa la última cena y el acercamiento a Jesús al tomar el cuerpo y la sangre de Cristo y unirlos de manera íntima al creyente. Por eso se llama Comunión este momento de la misa.
La misa tiene dos partes importantes que dan sentido a la celebración: la Liturgia de la Palabra y la Liturgia eucarística.
¿Qué es la hostia de la misa, de qué está hecha y qué simboliza?
Cuando los creyentes se forman y caminan para recibir la hostia en la misa, simbólicamente están recibiendo el cuerpo y sangre de Cristo, pero, dejando de lado lo más religioso y simbólico, ¿qué son las hostias?
Para quienes han leído en alguna ocasión teología o historia de este tipo, seguramente han visto en alguna lectura el concepto de pan ácimo.
El pan ácimo es una mezcla de ingredientes y una masa de panadería que no lleva levadura y, por lo tanto, no se infla. La hostia es una fina oblea de pan ácimo que se elabora minuciosamente respetando medidas, formas y marcas.
En muchos lugares, las hostias de la misa son elaboradas por comunidades religiosas, conventos y monasterios, y su venta funciona como medio de sustento.
En sus comienzos y en los primeros momentos de la historia, las hostias se elaboraban en pequeñas cantidades y estirando la masa de forma manual. Hoy se fabrican con maquinarias de alta tecnología y se distribuyen por medio de santerías.
Un producto de panadería que parece simple y se produce en masa se transforma en un elemento lleno de simbolismo durante la celebración de la misa, donde se consagran y proporcionan bajo ciertas especificaciones a los fieles.






